De auténtico ‘desembarco’ pueden catalogarse las últimas gestiones que los astilleros públicos españoles de Navantia (navantia.es) vienen desarrollando en varios países del norte europeo en estas semanas. Estos lazos comerciales se están llevando a cabo bajo el paraguas de la propia Armada (armada.defensa.gob.es), ya que, precisamente, algunas de las unidades navales españolas más modernas se encuentran comisionadas en ejercicios y agrupaciones permanentes de la Alianza Atlántica (nato.int) desde comienzos de año.
Es el caso de Dinamarca, donde los astilleros españoles han presentado una propuesta de cooperación estratégica en el ámbito naval a la industria local, así como sus capacidades para garantizar una entrega rápida y fiable a partir de 2030. La propuesta de Navantia garantiza colaboración, apoyo al ciclo de vida de los buques y formación con el apoyo de la Armada.
La presentación ha tenido lugar coincidiendo con la visita a Copenhague de la fragata ‘Cristóbal Colón’ -F105-, que fue comisionada para participar en el ejercicio OTAN ‘Steadfast Dart26’ en el mar Báltico, maniobras de las que #dss informó en estas páginas hace escasas fechas.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, estuvo al frente de la delegación de la compañía que, a bordo de la F105, recibió a una comisión danesa, encabezada por el contralmirante Soren Kjeldsen, Almirante Jefe de la Real Armada de Dinamarca (forsvaret.dk), que visitó la fragata. Por parte de la Armada Española, el Almirante Segundo Jefe de Estado Mayor de la Armada (SAJEMA), el almirante Gonzalo Sanz Alisedo, y el comandante de la F105, capitán de Fragata Gabriel Pita da Veiga Subirats, recibieron a los invitados.
La F105 es la quinta y más moderna fragata de la serie ‘Álvaro de Bazán’ (F100), considerada una de las más avanzadas de la OTAN por sus capacidades antiaéreas, alta interoperabilidad con las fuerzas aliadas y potente sistema de combate. Su visita a Dinamarca refleja el apoyo a la propuesta de Navantia por parte de la Armada, cuyos responsables explicaron durante la visita institucional el modelo de cooperación entre ambas, desde la fase de definición de requisitos de los buques hasta el apoyo al ciclo de vida.
En este sentido, Ricardo Domínguez, presidente de Navantia, manifestó a los visitantes daneses que, «con el apoyo de la Armada y el Gobierno español, estamos preparados para actuar como un socio estratégico de largo plazo para la Defensa danesa, ya que podemos proporcionar a Dinamarca unas capacidades navales de última generación adaptadas a los actuales desafíos, con un modelo de colaboración flexible y aportando capacidades que garanticen una rápida entrega». Para Domínguez, «Navantia es un socio fiable y de largo recorrido”.
La ‘Cristóbal Colón’ recibió alrededor de un centenar de visitantes de instituciones danesas y también de la industria del ecosistema naval, con los que los representantes de Navantia mantuvieron distintos encuentros.
La propuesta de Navantia responde al anuncio de la Real Armada Danesa de apostar por un nuevo plan de adquisiciones navales, incluyendo fragatas. Navantia ha subrayado su trayectoria acreditada en programas de colaboración y transferencia de tecnología y conocimiento con industrias locales de diferentes países desde su primer programa para Australia en 2007, ofreciendo colaboración con empresas danesas para maximizar el retorno industrial.
La delegación de Navantia presentó el programa F110, que cumple estrictamente el calendario previsto, incluso con cierto adelanto; y la fragata ligera ALFA 4000, con especial atención a sus innovaciones tecnológicas (gemelo digital, sensorización, etc.) y a las capacidades industriales 5.0 que permiten una mayor fiabilidad y rapidez en el diseño y construcción de los buques.




Y en Suecia, también
Pero no han acabado ahí las gestiones comerciales de los astilleros españoles en la zona del Báltico en las últimas jornadas, ya que Navantia ha presentado en Estocolmo su experiencia y capacidades para el diseño, construcción y apoyo al ciclo de vida de buques de combate de superficie complejos.
De nuevo fue el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, al frente de una delegación de la compañía, quien se desplazó a la capital sueca con motivo de la visita de la fragata ‘Almirante Juan de Borbón’ -(F102), también perteneciente a la clase ‘Álvaro de Bazán’-, que ejerce actualmente como buque insignia del Grupo Marítimo Permanente de la OTAN 1 (SNMG1), una de las fuerzas marítimas permanentes de la Alianza Atlántica, que opera principalmente en aguas del norte de Europa.
Durante la visita a Estocolmo, la F102 recibió a más de un centenar de visitantes, entre otros, el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson (fmn.dk); el ministro de Defensa Civil, Carl-Oskar Bohlin; el Almirante Jefe de la Armada Real de Suecia; almirante Johan Norlen; el almirante Fredrik Linden, director de la Administración Sueca de Material de Defensa (FMV); y representantes de la industria de Defensa y de medios de comunicación. El ministro fue recibido por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada Española (AJEMA), almirante General Antonio Piñeiro, y el embajador de España en Suecia, Luis Cuesta.
En Estocolmo, Navantia presentó también su enfoque para las futuras fragatas ligeras de la clase ‘Luleå’ para el Ministerio de Defensa de Suecia. Navantia propone la construcción de cuatro fragatas ligeras, las dos primeras, a entregar en 2030, y un plazo de entrega para las otras dos fijado en 2031; tratándose de unidades totalmente adaptadas a los requisitos suecos e interoperables según necesidades de la Alianza Atlántica, con un apoyo al ciclo de vida que garantice su disponibilidad.
Durante la visita, la delegación de Navantia ha mantenido reuniones con empresas industriales y tecnológicas suecas, con el fin de reforzar la colaboración, considerando el titular de los astilleros españoles que «podemos proporcionar una capacidad naval rápidamente operativa, totalmente en línea con los requisitos suecos, junto con un apoyo al ciclo de vida mejorado con tecnologías digitales de última generación y una estrecha participación de la industria sueca”.

