La Policía Nacional mantiene abierta en las provincias de Sevilla y Cádiz un operativo en el que intenta desarticular por completo una compleja trama dedicada a defraudar en el caso de subvenciones públicas. De momento, hay cinco personas detenidas, pero se investiga varias líneas de financiación a través de ayudas y subvenciones de distintos organismos de la Administración a sus distintos niveles.
Los primeros detenidos lo han sido acusados de defraudar en el caso de las ayudas recogidas en el Programa de Reindustrialización y Fortalecimiento de la Competitividad Industrial, más conocido como ‘Fondos Reindus’.
El operativo que ha dado con la detención de estas cinco personas se ha desarrollado en varias fases días atrás, y se ha denominado como operación ‘Rapax’, con registros en los municipios de Zahara de la Sierra, San Fernando y El Puerto de Santa María, estando en coordinación las comisarías provinciales de Sevilla y de Cádiz a través de sus unidades específicas de blanqueo de capitales, coordinadas por la Brigada Central de Investigación de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción de la Policía Nacional (policia.es). Los inmuebles registrados han sido una empresa y dos viviendas.
Los hechos que han desembocado en este importante operativo se han iniciado a raíz de una denuncia del Ministerio de Industria (mintur.gob.es) por el impago de dos préstamos del programa de Reindus, cuya cuantía defraudada ascendía a casi siete millones de euros. En concreto, se investiga la implicación directa de los cinco detenidos en este caso, al dedicarse presuntamente al fraude de este tipo de préstamos. Por ello, también se ha procedido al bloqueo de 48 cuentas bancarias.
Durante los registros se intervinieron más de 80.000 euros en efectivo, dispositivos electrónicos y abundante documentación, que actualmente está siendo analizada. Entre los detenidos se considera que se encuentran los cabecillas de la organización, junto a familiares o amigos que constituyen parte de los testaferros de las sociedades sobre las que Industria sospechó desde un principio que servían de ‘pantallas’ para recibir las ayudas y luego desviar esos fondos a cuentas en otros países, de ahí que los funcionarios policiales prosigan con la investigación a distintos niveles.



