Tal y como ha manifestado en sus canales de información el Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaire.mde.es), hay héroes que no llevan uniforme ni pilotan aviones de combate.
Esos héroes libran sus batallas particulares cada día, también combaten -en sus casos, la enfermedad-, pero pilotan sus vidas desde la cama de un hospital, enfrentándose a dificultades que para la mayoría pasan inadvertidas.
Es el caso de Leo, conocido por su labor de sensibilización como ‘Leo, Piel de Mariposa’, y de Manuel Luque Melero, dos jóvenes cuya valentía y capacidad de superación han sido las verdaderas protagonistas de una jornada muy especial en el Ala 11 del Ejército del Aire y del Espacio.
Porque, con motivo del Día Internacional de la Piel de Mariposa, el Ala 11 y la Base Aérea de Morón de la Frontera les abrieron sus puertas para ofrecerles una experiencia diferente y, sobre todo, contribuir a dar visibilidad a la realidad de las personas que conviven con esta enfermedad.
Durante la visita, Leo y Manuel pudieron conocer de cerca los cazas Eurofighter, los aviones de combate que operan desde esta base aérea sevillana, y descubrir el funcionamiento de un simulador de vuelo, acercándose al trabajo del servicio contraincendios. Para ellos y sus familiares, fue una oportunidad muy especial para adentrarse en el mundo de la aviación militar y compartir una jornada de ilusión junto al personal del Ala 11.
La epidermólisis bullosa, popularmente conocida como ‘piel de mariposa’, es una enfermedad genética rara que provoca una extrema fragilidad de la piel y las mucosas. Un simple roce puede ocasionar ampollas y heridas dolorosas que requieren cuidados continuos y especializados. Se trata de una enfermedad no contagiosa, para la que todavía no existe una cura definitiva, aunque los avances terapéuticos están abriendo nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.
Detrás de cada persona afectada hay también familias que afrontan diariamente las exigencias de los cuidados, las limitaciones que impone la enfermedad y la necesidad de una mayor comprensión social. Por ello, jornadas como esta pretenden ir más allá de una experiencia inolvidable, y buscan recordar la importancia de la investigación, el acceso a tratamientos, el acompañamiento a las familias y la sensibilización de toda la sociedad.
La jornada contó también con la colaboración del Centro Logístico de Intendencia (CLOIN) del Ejército del Aire y del Espacio, cuya implicación y predisposición hicieron posible la entrega de sendas chaquetas de vuelo a los pequeños protagonistas, un recuerdo muy especial de su paso por la Base Aérea de Morón.
Leo y Manuel representan esa realidad, pero también la ilusión, las ganas de descubrir el mundo y la determinación de disfrutar de la infancia pese a las dificultades.



Mientras tanto, el GRUMOCA y el SEADA juegan un importante papel en los principales ejercicios anuales del EA
Por su parte, personal de la Componente Aérea de la Fuerza Conjunta Española (ESP JFAC) y su División de Planificación de Combate (CPD) se ha desplegado en la Base Aérea de Pollensa, con la finalidad de realizar el planeamiento de las misiones aéreas desarrolladas en el marco del ejercicio Sirio-Dragón-Tormenta 2026 (SDT26), conducido por el Mando Aéreo de Combate (MACOM).
En este despliegue, en el que han participado todas las unidades de combate, de reabastecimiento en vuelo y transporte aéreo, unidades SAR, de operaciones especiales, y otras unidades de combate y apoyo al combate del EA, en lo que representa el mayor ejercicio de adiestramiento del EA en el año 2026 en cuanto a cantidad, variedad de capacidades a adiestrar, medios y unidades participantes, ha jugado un importantísimo papel el apoyo del personal y los medios del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) y del Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (SEADA), ambas unidades asentadas en la provincia de Sevilla, junto al Centro de Informática de Gestión (CIGES) del EA, que se ubica en el propio Cuartel General del Ejército del Aire y del Espacio (CGEA), en Madrid.
Las funciones de las que es responsable la División de Planificación de Combate se han llevado a cabo en los módulos del GRUMOCA, que fueron desplegados en las semanas anteriores con el apoyo del SEADA y el CIGES, haciendo posible establecer un área protegida mediante el control de acceso dentro de la Base Aérea de Pollensa.
Cabe destacar, sostiene el Ejército del Aire y del Espacio, que se trata de la primera vez que se despliega parte del JFAC español en Mallorca, coincidiendo con la reciente reclasificación del antiguo aeródromo de Pollensa como base aérea. Los apoyos de la base aérea mallorquina, del Grupo de Escuelas de Matacán (GRUEMA), el SEADA y del CIGES, permitieron desempeñar todas las funciones de la CPD del JFAC con total normalidad desde una ubicación no preparada, como ha sido la plataforma de aparcamiento destinada a los hidroaviones de la propia base.
El SDT26 ha significado lograr un nuevo hito importante en el Ejército del Aire y del Espacio, ya que en esta edición las misiones que planeó la CPD del JFAC fueron las que se realizaron en escenarios reales de entrenamiento (fase Dragón) para los ejercicios Sirio (planeamiento y ejecución de todas las capacidades del EA) y Tormenta (de empleo de armamento real), demostrando la capacidad de integración y funcionamiento conjunto entre el JFAC y las unidades del EA.





