Las instalaciones del astillero de Navantia en la localidad de Puerto Real (navantia.es) han sido el escenario donde esta semana se ha celebrado la puesta a flote y posterior bendición del Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS) denominado ‘Poseidón’ -A21-, y que vendrá a reemplazar al veterano buque de salvamento y rescate ‘Neptuno’ -A20-, que entró en servicio en la Armada (armada.defensa.gob.es) a finales de 1988.
La ceremonia ha tenido lugar en la dársena del dique, una vez que durante esta semana se pusiera a flote el nuevo BAM mediante la maniobra de llenado del dique, y ha contado con la presencia del director general de Armamento y Material (DIGAM), almirante Aniceto Rosique, en representación del Ministerio de Defensa (defensa.gob.es); del Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Antonio Piñeiro; y la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) (sepi.es), Belén Gualda.
Junto a ellos se encontraban, entre otras distintas autoridades civiles y militares, la alcaldesa de la localidad de Puerto Real (puertoreal.es), Aurora Salvador; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, y el director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima de Navantia, Alberto Cervantes, quien intervino en calidad de anfitrión de la ceremonia, al ser director de las factorías del astillero español en la Bahía de Cádiz.
El buque, que se encuentra equipado con la última tecnología para el salvamento y apoyo al rescate de submarinos, ha sido amadrinado por María de los Dolores Higueras, quien fuese la primera arqueóloga subacuática de España, quien ha dedicado palabras de agradecimiento al AJEMA por «el gran honor que me ha conferido nombrándome madrina de este extraordinario buque, que es especialmente valioso para mí, porque dedicará sus actividad y tecnología puntera a la investigación y salvamento en ese mundo submarino que tanto amo; ese museo silencioso que custodia nuestro rico patrimonio sumergido».
La bendición del buque, de acuerdo con la tradición en la Marina, corrió a cargo del capellán mayor de la Armada Jairo González, párroco de la Parroquia Vaticana y Castrense ‘San Francisco de Asís’, de San Fernando.






En el transcurso de las intervenciones protocolarias, el director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima de Navantia, Alberto Cervantes, agradeció la dedicación de toda la plantilla e industria colaboradora para la construcción y desarrollo de esta nueva unidad naval, afirmando en sus palabras que «a todo el esfuerzo se le ha sumado una enorme dosis de ilusión, compromiso y corazón. Contra viento y marea, todos los que participan en este programa han demostrado una extraordinaria capacidad para superar desafíos y hacer posible que hoy estemos aquí celebrando este importante hito».
El almirante Aniceto Rosique destacó que «tenemos ante nosotros un buque que permitirá a la Armada dar un salto cualitativo y cuantitativo en su capacidad de intervención subacuática, buceo y salvamento, y rescate de submarinos», significando que la incorporación del buque a la lista oficial de navíos de la Marina «responde además al doble objetivo que persiguen nuestros programas de armamento, satisfacer las necesidades de la Fuerza, y fortalecer el tejido industrial y tecnológico nacional mediante la incorporación de tecnologías de última generación».
Por su parte, el almirante Antonio Piñeiro afirmaría que «este programa refleja una apuesta decidida por el desarrollo tecnológico nacional; siendo una construcción compleja y exigente que sitúa a Puerto Real, a la Bahía de Cádiz y a todo su tejido empresarial en la vanguardia de la industria y la innovación». Para el AJEMA, esta flotadura y botadura «pone de relieve el valor de la colaboración entre la Armada y nuestra industria nacional; una colaboración que constituye, por sí misma, una verdadera capacidad estratégica».
“Este buque ‘Poseidón’ que bautizamos tiene unas capacidades que lo hacen único», añadió en sus palabras el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, «y por eso mismo es una muestra de la estrecha colaboración de Navantia con el Ministerio de Defensa y con la Armada para contribuir a que España tenga capacidades de defensa punteras y flexibles, adaptadas a un entorno disruptivo y demandante». Para Domínguez, el A21 «refleja el compromiso de Navantia con el Plan Armada 2050, y con el firme empeño de España y de Europa por impulsar nuestra defensa y nuestra autonomía estratégica».
Este programa, iniciado en 2021, ha representado una inversión superior a los 221 millones de euros, supone más de 1,3 millones de horas de trabajo y genera alrededor de 1.100 empleos entre puestos directos, industria colaboradora, suministradores y empleo inducido.
Tal y como se ha indicado en #dss en anteriores ocasiones, este nuevo buque de intervención subacuática viene a ser el relevo natural del Buque de Salvamento y Rescate ‘Neptuno’, y está llamado a estar considerado como la principal unidad de la Armada para el apoyo a las operaciones de buceo. Además, la incorporación de este BAM-IS a la Flota surgió como una necesidad asociada y perentoria al desarrollo de los submarinos de la clase S80, con el fin de prestar apoyo y garantizar la seguridad de las dotaciones desde el inicio de su vida operativa.
El nuevo BAM-IS será capaz de transportar un mini-submarino de rescate y realizar exploraciones y actuaciones subacuáticas con vehículos tripulados remotamente hasta 3.000 metros de profundidad.
El buque está preparado para intervención subacuática con mezcla de gases a grandes profundidades; reparaciones submarinas y rescate de objetos sumergidos; búsqueda, localización, detección e identificación de objetos sumergidos; tratamiento hiperbárico de accidentes de buceo; protección del patrimonio arqueológico sumergido; adriestramiento de las diferentes unidades de buceo y apoyo a la enseñanza y certificación de la Escuela Militar de Buceo; movilidad y contra-movilidad, limpieza/despliegue de obstáculos submarinos, etc; y apoyo a las operaciones navales convencionales.
Cuenta además con una cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados.
El A21 es el primer buque de la Armada con certificación MOSHIP, que le faculta para actuar como buque nodriza de los sistemas de Salvamento y Rescate de submarinos de la OTAN (NATO Submarine Rescue System-NSRS) (mc.nato.int) y de los Estados Unidos (US Navy Submarine Rescue Diving and Recompression System) (navy.mil).
En el Ministerio de Defensa se suscribió su puesta a flote
Para que esta ceremonia tuviese lugar en las dependencias de Navantia en Puerto Real, donde se ha diseñado y construido el A21, previamente era necesaria concluir la tramitación administrativa entre Navantia, el Ministerio de Defensa y la Armada a través del acto de la firma del documento programático de puesta a flote del ‘Poseidón’.
El acto estuvo intervenido por la Secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, y lo suscribieron el almirante Aniceto Rosique, por la administración de Defensa, y por el director de Operaciones y Negocios de Navantia, Gonzalo Mateo-Guerrero.



Y discreta partida de la nueva corbeta de Marruecos
Paralelamente, en las instalaciones de Navantia en San Fernando se firmó, también esta semana y de un modo discreto y sin acto protocolario alguno debido a la crisis de Ceuta, la entrega de la corbeta ‘Moulay Hasan I’ -502- para la Marina Real de Marruecos.
Este buque fue botado en mayo de 2025 en la factoría isleña en un solemne acto al que asistió un buen número de autoridades civiles y militares de ambos países, y ha generado algo más de un millón de horas de trabajo en la Bahía gaditana, creando en torno a un millar de empleos directos, indirectos e inducidos, entre ingeniería, producción y empresas auxiliares.
La entrega oficial, tras las pertinentes pruebas de mar del navío en el Golfo de Cádiz con su dotación de quilla a bordo durante las últimas semanas, estaba prevista para este pasado jueves. La invasión de Ceuta y la situación que ésta ha generado entre Marruecos y España, hizo incluso peligrar que la Marina marroquí firmase el acta de recepción del buque, aunque finalmente se realizó en las oficinas de Dirección de Navantia en San Fernando.
El navío ha zarpado de San Fernando este sábado, tras haber sido aprovisionado de combustible y agua, emprendiendo así navegación al país vecino.
Tal y como señala Navantia, esta corbeta, del modelo Avante 1800 Combatant, está especialmente diseñada para maximizar la operatividad en misiones costeras y de aguas abiertas, y combina un tamaño compacto con capacidades avanzadas de combate.
Su diseño furtivo reduce la firma radar, y su arquitectura permite una integración fluida de sistemas modernos. Ideal para marinas de guerra que buscan versatilidad y eficiencia en un solo buque. Su capacidad de operar con tripulaciones reducidas y mantener una alta disponibilidad la convierte en una solución estratégica para escenarios de defensa dinámicos.
Hacía 40 años que España no recibía un encargo por parte de Marruecos -que accedió a un crédito del Banco de Santander para este contrato por unos 95 millones de euros-, para la construcción de una nueva unidad naval de su Marina Real.

Reportaje gráfico: Ministerio de Defensa, Navantia y #dss.



