Nuevo seguimiento de la Armada a la Flota báltica rusa por el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán

En esta oportunidad, ha sido el patrullero 'Tagomago', con base en el puerto de Málaga, el asignado para controlar el paso de una agrupación naval de la Federación Rusa por aguas españolas, encabezada por un buque de desembarco. Hace escasos días, otra agrupación rusa volvió a pasar por la misma zona, al frente de la cual se encontraba un destructor antisubmarino
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El patrullero de Vigilancia de Zona (PVZ) ‘Tagomago’ -P22- ha realizado el control y vigilancia de una agrupación naval rusa en tránsito entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, según ha dado a conocer el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) (emad.defensa.gob.es). Esta agrupación de la Federación Rusa estaba compuesta por un buque de desembarco anfibio y dos buques mercantes.

El P22 zarpó de su base en el puerto de Málaga para desarrollar labores de vigilancia marítima en los espacios de interés nacional en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, en el marco de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD) en territorio nacional.

Durante esta misión, el ‘Tagomago’ recibió órdenes de seguir y controlar el tránsito detectado de un buque de desembarco anfibio perteneciente a la Flota del Báltico de la Marina de la Federación Rusa. Esta unidad navegaba escoltando a dos mercantes rusos.

Precisamente, en distintos portales en internet dedicados a informar de los movimientos de la Flota del Báltico, se difundió que otra agrupación naval rusa encabezada por el destructor de lucha antisubmarina ‘Admiral Levchenko’ -DDG-605- navegaba a finales de agosto pasado del Báltico con rumbo al Canal de la Mancha, para adentrarse en el océano Atlántico y buscar la entrada al mar Mediterráneo por el Estrecho de Gibraltar.

Dicho movimiento táctico supone la vuelta de unidades de la Flota del Báltico de la Federación Rusa al Mediterráneo, lo que no ocurría desde la pasada primavera, aproximadamente.

Entonces, este destructor escoltaba a otra agrupación naval compuesta por otros tres navíos de apoyo logístico, como eran el carguero ‘Sparta’, el petrolero ‘General Skobelev’ y el buque de reabastecimiento ‘Akademik Pashin’. Los dos primeros, pertenecientes a la ‘flota fantasma’ rusa. La agrupación fue monitorizada por la Royal Navy británica (royalnavy.mod.uk) hasta adentrarse en aguas internacionales en el Atlántico, siendo posteriormente vigilada por la Armada (armada.defensa.gob.es) hasta que superó el mar de Alborán.

Los patrulleros ‘Tabarca’ -P28- y ‘Medas’ -P26- se encargaron de dicho seguimiento, al encontrarse desplegados por aguas jurisdiccionales españolas. Se supone que el destino de los buques rusos eran puertos egipcios o sirios, ya que cuando ingresaron en el Mediterráneo apagaron sus equipos de seguimiento civil.

En el caso del ‘Tagomago’, su dotación con frecuencia realiza operaciones de vigilancia marítima en el Estrecho de Gibraltar y el mar de Alborán, aguas por las que transitan algunas de las rutas marítimas más importantes del mundo.

Además, en concreto, esta misión de seguimiento y control de la agrupación naval rusa ha representado para algunos miembros de la dotación su primera navegación, permitiendo la integración de los recientemente embarcados a las dinámicas ordinarias del buque.

El P22 es el segundo de los diez patrulleros de la clase ‘Anaga’ que se construyeron en la década de los años ochenta, y es uno de los ocho buques dependientes del Mando de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima (FAM) en Cádiz.

Está diseñado para llevar a cabo misiones de seguridad marítima, protección y control de los espacios de soberanía e interés nacional. Y tiene una dotación de 28 personas, entre hombres y mujeres.

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