Funcionarios de la Guardia Civil y la Agencia Tributaria han interceptado un total de 1.238 kilogramos de cocaína que estaban ocultos en un cargamento de cocos en Sevilla. La droga viajaba escondida al fondo del remolque del camión que transportaba la carga, y oculta en la parte baja de los palés. Además, se ha detenido a dos personas por un presunto delito de tráfico de drogas.
La operación, de la que han informado en sus distintos canales de distribución la Guardia Civil (guardiacivil.es), el Ministerio de Interior (interior.gob.es) y el propio Ministerio de Hacienda (sede.agenciatributaria.gob.es), se inició en diciembre del año pasado, cuando los investigadores detectaron las actividades sospechosas de una empresa localizada en Dos Hermanas, que parecía estar siendo utilizada para introducir estupefacientes en España, haciéndole el seguimiento desde entonces.
A continuación, se identificó un contenedor marítimo que resultaba sospechoso, por lo que se estableció un estrecho dispositivo de vigilancia hace muy pocas fechas.
De esta forma, se organizó un operativo para interceptar el contenedor justo cuando el transportista iba a hacer la entrega de la mercancía en una nave industrial. Así, se pudo interceptar la mercancía justo en la recepción, e incautar tanto dinero en efectivo como diversos dispositivos electrónicos de gran valor probatorio, gracias a dos entradas en inmuebles de la provincia de Sevilla.

La inspección reveló que la cocaína viajaba escondida en un cargamento de cocos, al fondo del remolque del camión, y oculta en la parte baja de los palés.
Con esta actuación se ha logrado evitar la distribución de un gran alijo de droga y asestar un importante golpe a las redes del narcotráfico, si bien la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.
Esta actuación ha sido coordinada por la Unidad Operativa del Servicio de Vigilancia Aduanera en Sevilla, la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal (UDAIFF) del Puesto de la Guardia Civil en el puerto de Sevilla (puertodesevilla.com), y los grupos de los equipos de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil en las comandancias de Sevilla y Algeciras. Además, se ha contado con el apoyo de la Unidad de Acción Rural (UAR) y del Grupo de Acción Rápida (GAR).



