Los regulares de Melilla reciben en un solemne acto a sus nuevos integrantes, entregándoles el ‘tarbush’

Esta prenda de cabeza es característica de los grupos de regulares en las plazas de Ceuta y de Melilla en el Ejército de Tierra
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Print
Email

Con la solemne entrega del ‘tarbush’ a sus nuevos miembros en un acto castrense, el Grupo de ‘Regulares de Melilla’ nº 52 (GREG52) (ejercito.defensa.gob.es) oficializó la recepción y acogida a sus nuevos componentes, un momento especialmente significativo que simboliza la plena integración de éstos en una de las unidades más históricas y emblemáticas del Ejército de Tierra (ET).

En lo más íntimo de cada soldado de Regulares, este acto representa mucho más que la entrega de una prenda característica, ya que supone la transmisión de unos valores, unas tradiciones y un legado forjado por generaciones de miembros de esta unidad. En concreto, el ‘tarbush’ consiste en una prenda de cabeza característica de las unidades de Regulares del Ejército de Tierra en las plazas de Ceuta y Melilla, representando la tradición de estos cuerpos, con reminicencias otomanas.

Durante la ceremonia militar -celebrada en el Acuartelamiento ‘Alfonso XIII’ de Melilla, base de la unidad-, el personal de nueva incorporación recibió el ‘tarbush’ como símbolo de pertenencia a una unidad distinguida por su espíritu de sacrificio, disciplina, compañerismo y vocación de servicio. En este acto, estuvieron arropados por más de 300 personas, entre familiares, amigos y compañeros, que quisieron acompañar a los nuevos miembros del GREG52 en un momento especialmente significativo.

Con este gesto, pasan a formar parte de una historia centenaria marcada por el honor y la entrega de quienes les precedieron, asumiendo el compromiso de mantener vivo el prestigio alcanzado por el Grupo de ‘Regulares de Melilla’ nº 52 a lo largo de los años. En la parada militar también se entregó un recuerdo al soldado más distinguido de la promoción que se incorporaba.

La entrega del ‘tarbush’ constituye una de las tradiciones más representativas del GREG52, reforzando el sentimiento de unidad e identidad entre sus componentes. Para el personal que lo recibe, este momento supone el inicio de una nueva etapa profesional, en la que compartirán el esfuerzo diario, las responsabilidades y el orgullo de servir bajo el guión de los Regulares.

PUBLICIDAD