La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal asentada en Sanlúcar de Barrameda, presuntamente dedicada al transporte internacional de estupefacientes hacia distintos países de Europa.
Se ha denominado esta operación policial ‘Sponsor-Tarteso’, cuyas pesquisas, desarrolladas durante cuatro meses, han conseguido constatar que la organización disponía de una sólida infraestructura logística para trasladar importantes cantidades de marihuana desde la provincia de Cádiz hasta diferentes países europeos, adaptando continuamente sus métodos de transporte para dificultar la actuación policial.
Esta investigación de la Policía Nacional (policia.es) ha contado con una estrecha cooperación internacional a través de la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol) (europol.europa.eu), así como por las autoridades policiales de Francia y Alemania, lo que resultó determinante para el esclarecimiento de los hechos y la desarticulación de la organización.
Los investigadores determinaron que la trama utilizaba inicialmente el conocido método ‘go fast’, consistente en convoyes de vehículos de alta gama que circulan a gran velocidad para transportar la droga hasta su destino en el menor tiempo posible. Para ello, la trama criminal utilizaba vehículos con elevadas prestaciones, muchos de ellos obtenidos mediante empresas de alquiler, con los que realizaban desplazamientos semanales transportando unos 100 kilogramos de cogollos de marihuana en cada viaje.
Gracias a la cooperación policial internacional fue posible interceptar tres de estos convoyes cuando circulaban por territorio francés, evitando la distribución de la sustancia estupefaciente.
Tras el fracaso de estos transportes, la organización modificó su forma de actuar y comenzó a utilizar empresas de paquetería para remitir la droga a Alemania. Sin embargo, los investigadores detectaron los envíos antes de que alcanzaran su destino, interviniendo dos paquetes que contenían nueve kilogramos de cogollos de marihuana cada uno. Por ello, los investigados optaron por ocultar la droga en un camión tipo tráiler, utilizando una carga legal de palés de verdura para camuflar 120 kilogramos de marihuana cuyo destino final eran los Países Bajos.
La intervención de la Policía Nacional permitió localizar e interceptar el vehículo cuando estaba siendo cargado en una nave industrial de la localidad de Jerez de la Frontera, impidiendo nuevamente la salida de la droga hacia el extranjero.
La operación policial culminó con la detención del líder de la organización y de otros diez de sus integrantes. En la actualidad, cuatro de los arrestados permanecen en prisión en Francia, mientras que otros seis han ingresado en prisión provisional en España.
Asimismo, se practicaron cinco registros domiciliarios, en los que se intervinieron aproximadamente 400 kilogramos de cogollos de marihuana, además de otros efectos de interés para la investigación.



