La llegada del buen tiempo y de las vacaciones de verano son momentos propicios para el desarrollo de no pocas actividades náuticas, y más en el litoral andaluz donde nos encontramos. Pero lo que no es tan usual, es que durante el desarrollo de unas pruebas oficiales de submarinismo los ocupantes de una embarcación sean sorprendidos ‘in fraganti’ en el preciso momento en el que estaban recolectando del fondo marino ejemplares de las conocidas holoturias o ‘pepinos de mar’, especie cuya captura está regulada y prohibida sin autorización.
Los hechos se han dado en Cádiz, cuando efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Comandancia de la Guardia Civil en la capital gaditana (guardiacivil.es) se encontraban prestando servicio de seguridad con motivo del Campeonato Nacional de Pesca Submarina, que se desarrollaba en esos momentos en la Playa de la Victoria, en el que participaban casi medio centenar de embarcaciones.
El dispositivo de seguridad se inició a primeras horas de la mañana, para garantizar la seguridad de los participantes y velar por el cumplimiento de la normativa durante la competición.
Poco antes del mediodía, tras el aviso de la organización, se localizó por los guardias civiles una lancha semirrígida que se había introducido irregularmente dentro de la zona de competición. Los ocupantes, al percatarse de la presencia de los agentes que se les acercaban a bordo de su embarcación oficial, arrojaron rápidamente al mar una bolsa para evitar ser descubiertos.
De manera inmediata, los agentes identifican a los ocupantes y se vieron obligados, ante la falta de colaboración de quienes embarcaban en la semirrígida, a realizar una inmersión de más de 8 metros de profundidad, donde hallaron y recuperaron la bolsa en cuestión.
En la superficie, los agentes encontraron en su interior los denominados ‘pepinos de mar’, capturados presuntamente de forma ilegal mediante el uso de botellas de buceo. Por estos hechos, se procedió a formular las correspondientes denuncias y, al encontrarse las capturas aún con vida, fueron devueltas al medio marino.

Retirado más de un kilómetro de trasmallo
De modo paralelo, también guardias civiles pertenecientes al Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de la comandancia gaditana adscritos al Puesto en El Puerto de Santa María, junto a personal de la Inspección Pesquera de la Junta de Andalucía (juntadeandalucia.es), han efectuado diversos controles de las actividades pesqueras en la Bahía de Cádiz, dando como resultado la identificación de dos personas, que finalmente han resultado denunciadas, por tener calado un trasmallo de más de 1.000 metros.
Las capturas realizadas de manera ilegal han sido depositadas en dependencias de la administración autonómica, al no poder reintroducirse en el medio marino.
Esta actuación policial viene a dar respuesta a las demandas de distintos colectivos de acuicultores y mariscadores de la zona, que ven afectado su medio de vida por las actividades que practican de forma ilegal mariscadores y pescadores furtivos, ya que se trata de una actividad profesional acogida a un sistema legal de regulación y control sanitario, y de que su recogida al margen de la ley pone en peligro su desarrollo sostenible y la salud de los consumidores.



