El Tercio ‘Don Juan de Austria’ III de La Legión ha entregado el mando de la Brigada Multinacional de la Alianza Atlántica en Eslovaquia (MN BDE SVK) al Tercio ‘Alejandro Farnesio’ IV de La Legión, de modo que el mando de esta brigada multinacional estacionada en el país eslovaco continúa en manos del Ejército de Tierra (ET) (ejercito.defensa.gob.es) durante los próximos seis meses.
De este modo, el mando ha pasado entre tercios dependientes orgánicamente de la Brigada Legionaria (BRILEG), es decir, entre militares de los acuartelamientos de Ronda, en Málaga, y Viator (Almería).
Con este relevo de contingente, se ha dado por concluido el despliegue del Tercio ‘Don Juan de Austria’, que durante estos últimos seis meses ha encabezado la Brigada Multinacional eslovaca (lc.nato.int), siendo uno de los hitos más destacados de ese periodo, el ejercicio realizado a final de la pasada primavera, cuando toda la unidad llevó a cabo la escalada de grupo de combate o batallón reforzado hasta nivel de brigada, con el fin de lograr la certificación OTAN de tal capacidad, dentro de la Fuerza de Reacción Rápida de la Alianza Atlántica.
El relevo entre tercios tuvo lugar en Lešť, y fue intervenido por el general de Brigada Javier Betolaza Méndez, adjunto de Operaciones del Mando de Operaciones (MOPS), ha informado el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) (emad.defensa.gob.es).
Tras completar con éxito su despliegue al frente de la brigada multinacional, el contingente SVK V legionario, liderado por el coronel José Manuel Sánchez Arribas, jefe del Tercio almeriense ‘Don Juan de Austria’ III de La Legión, cedió la responsabilidad al contingente SVK VI, generado sobre la base del Tercio ‘Alejandro Farnesio’ IV de La Legión, con sede en Ronda, y mandado por el coronel Fernando Sánchez Pérez.
Durante el acto, el coronel Sánchez Arribas destacó la profesionalidad y entrega de los hombres y mujeres que han integrado el contingente SVK V, subrayando que «el trabajo realizado durante estos meses ha permitido consolidar la preparación operativa de la brigada multinacional y fortalecer los vínculos de cooperación con nuestros aliados. Entregamos una misión plenamente operativa y preparada para continuar cumpliendo los cometidos asignados por la Alianza», afirmaría.
El acto de relevo en Lest contó además con la presencia de diversas autoridades civiles y militares, entre ellas, el general de Brigada José Agustín Carreras Postigo, jefe de la BRILEG, así como representantes de las naciones aliadas integradas en la brigada multinacional.
Esta brigada multinacional está compuesta por militares de la República Checa, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia (país anfitrión) y España, como nación marco al frente de la unidad.

Aplicación al teatro de operaciones de capacidades robóticas
Precisamente, pocos días antes de este relevo entre contingentes, el Ejército de Tierra desarrolló en el Campo de Maniobras y Tiro de Lešť el ejercicio ‘Pilot Project 5’ (PP5), que ha permitido desplegar las capacidades más avanzadas vinculadas al concepto de campo de batalla transparente, en el marco de la Iniciativa de Disuasión del Flanco Oriental de la OTAN (EFDI).
En el ejercicio PP5, desarrollado en el contexto de la operación ‘Strong Lineage26’ de certificación a brigada del batallón reforzado mandado por La Legión, ha participado el contingente del ET desplegado en Eslovaquia, además de 20 empresas nacionales, y se ha contado con la colaboración de la industria ucraniana y alemana. Se trataba de la primera vez en la que un ejército de la OTAN lideraba uno de estos proyectos -Pilot Project- más allá de sus fronteras.
Las tecnologías desplegadas durante el PP5 han sido principalmente sensores, efectores, sistemas no tripulados, medios de guerra electrónica, defensa contra drones y soluciones de mando y control, tecnologías que contribuyen a configurar la denominada franja robótica en la zona de contacto con el adversario.
Esta franja robótica se define como un espacio de varios kilómetros de profundidad en el que sistemas autónomos o remotamente operados actúan en vanguardia de las fuerzas propias, permitiendo reducir la exposición del personal y retrasar la presencia humana en primera línea.
El PP5 ha permitido pasar del marco conceptual al despliegue efectivo sobre el terreno, impulsando la experimentación operativa y la incorporación progresiva de estos sistemas a las unidades.




