Efectivos del II Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM II) de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y del dispositivo del plan INFOCA de la Junta de Andalucía, han llevado a cabo unas maniobras de adiestramiento conjunto en distintas provincias andaluzas, con el fin de unificar técnicas de ataque al fuego, integrar sistemas de comunicación y optimizar el despliegue operativo ante grandes emergencias. Estos ejercicios de coordinación y adiestramiento proseguirán en las demás provincias donde aún no se han realizado en el territorio andaluz.
El II Batallón (ume.defensa.gob.es), que tiene sede en la Base Militar de Morón de la Frontera, en Sevilla, lleva a cabo con carácter anual estas jornadas en colaboración con los técnicos y personal integrante del Plan INFOCA de la administración autonómica andaluza (juntadeandalucia.es).
Este programa de preparación, denominado ‘Pro-LCIF’, se ejecuta de forma previa al despliegue de la campaña de lucha contra incendios forestales (LCIF), con la finalidad principal de reforzar las capacidades operativas en el terreno y unificar los procedimientos de actuación de ambos organismos.
Las actividades se han distribuido, según ha dado a conocer la Unidad Militar de Emergencias, en coordinación con los responsables de los centros operativos provinciales (COP) de la comunidad andaluza, tomando como escenario las instalaciones de diversos Centros de Defensa Forestal (CEDEFO) ubicados en zonas de alto riesgo.
Hasta el momento, durante estas jornadas realizadas en el presente año, las provincias visitadas han sido Huelva, Cádiz y Córdoba, donde el personal militar y los bomberos forestales han ejecutado misiones prácticas, como han sido la coordinación conjunta en la aplicación de cortafuegos, apertura de líneas de defensa y quemas controladas. El objetivo de estas quemas es eliminar la acumulación del combustible forestal para imposibilitar la evolución de las llamas, evitando así que un incendio alcance zonas urbanas o de especial protección ambiental.
Además, el BIEM II ha llevado a cabo un exhaustivo reconocimiento de itinerarios en las probables zonas de actuación donde se han localizado puntos de interés clave, como zonas de aterrizaje de helicópteros, áreas de acampada, posibles rutas de evacuación, localización de puntos de agua y zonas de recepción de medios.
Esta formación compartida permite asegurar que, ante una activación real y, tras la declaración de una situación operativa 2, ambos órganos conozcan con precisión los métodos de trabajo del equipo con el que cooperan, aportando una mayor fluidez, eficiencia y seguridad en beneficio del ciudadano y del bien común.





