Miembros de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz han intervenido 1.000 kilogramos de hachís en el doble fondo de una embarcación remolcada por carretera. La embarcación se transportaba enganchada a un vehículo y ocultaba en su interior 972 paquetes de hachís de un kilo cada uno.
Los hechos se producían cuando efectivos del Instituto Armado comprobaron cómo el conductor de un binomio vehículo-embarcación circulaba a gran velocidad, haciendo caso omiso a las señales acústicas y luminosas para que se detuviera.
En un primer momento, se localizaron 200 kilogramos de droga, siendo un perro detector de sustancias estupefacientes el que localizó un doble fondo donde se ocultaba el resto de la droga. Los tres ocupantes del vehículo serían detenidos como presuntos autores de un delito contra la salud pública, pertenencia a organización criminal, falsedad documental, contra la seguridad del tráfico y desobediencia grave a los mandatos de los agentes de la autoridad, por lo que ya han ingresado en prisión.
El servicio tuvo lugar cuando una patrulla de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Compañía de la Benemérita en Jerez de la Frontera (guardiacivil.es) observó un conjunto compuesto por un vehículo de la marca Jeep, modelo Cherokee, que arrastraba una embarcación recreativa de la categoría 7ª.
El conductor del vehículo, al percatarse de la presencia del vehículo policial, aumentó de manera significativa la velocidad a la que circulaba, siendo totalmente inadecuada tanto por el conjunto vehículo-embarcación transportado como por la vía por la que circulaba, la carretera autonómica A471 entre Utrera (El Torbiscal) y Sanlúcar de Barrameda, a la altura del término municipal de Trebujena.
Los agentes realizaron señales acústicas y luminosas para que el conductor detuviese el vehículo, haciendo caso omiso el conductor del mismo, y aumentando la velocidad a la que circulaba. Por tal motivo, se solicitó la presencia de una patrulla del Destacamento de Tráfico adscrita también a la Compañía en Jerez, para interceptarles y evitar un mayor peligro al resto de usuarios de la citada vía.
Una vez realizada la detención del conjunto, se procedió a la inspección del binomio, con el resultado de que en el interior de la embarcación remolcada se ocultaban 200 paquetes de hachís, con un peso aproximado de un kilogramo cada uno.
Ante la posibilidad de que en algún lugar de la embarcación se ocultaran más estupefacientes, se solicitó la presencia de un perro detector, que localizó sin género de dudas un compartimento camuflado donde se almacenaban otros 772 paquetes de las mismas características que los anteriores.
Por estos hechos se procedió a la inmediata detención de los tres ocupantes del vehículo, siendo trasladados en unión de todo lo intervenido a las dependencias oficiales para la finalización de las diligencias. Tras su puesta a disposición judicial, se ha decretado el ingreso en prisión para todos ellos.





