Miembros de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz (guardiacivil.es) investigan a tres personas como supuestas responsables de un incendio forestal de gran magnitud en la localidad de Medina Sidonia producido hace escasas fechas. El origen del siniestro se vincula a una quema de restos vegetales procedentes de trabajos forestales de limpieza y desbroce.
El siniestro afectó a una superficie superior a las 50 hectáreas dentro del Parque Natural de Los Alcornocales, zona protegida por la Red de Espacios Naturales de Andalucía, Red Natura 2000, y la UNESCO, por ser Reserva de la Biosfera. Se trataría de una presunta imprudencia grave al no cumplir con las medidas de vigilancia permanente, extinción total de brasas y presencia de humo, que generó la reactivación del fuego que se extinguió cinco días más tarde. Por ello, la investigación está en manos del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la comandancia gaditana junto a su Equipo ROCA.
Los hechos tuvieron lugar a comienzos de mes, con la realización de actividades de quemas de rastrojos controladas en una finca situada dentro del Parque Natural de Los Alcornocales, en el municipio de Medina Sidonia. Estos trabajos, que se estaban realizando con autorización previa para quema responsable en esa fecha, carecieron de medidas de seguridad y vulneración de los deberes para su extinción total.
Esta falta de medidas preventivas provocaron la reactivación del fuego que causó el siniestro y afectó a una superficie superior a las 50 hectáreas dentro del Parque Natural de Los Alcornocales, zona protegida por la Red de Espacios Naturales de Andalucía, Red Natura 2000, y Naciones Unidas, como Reserva de la Biosfera que está declarado oficialmente.
La extinción de incendio forestal se convirtió en prioridad para los agentes que, junto con efectivos de INFOCA, procedieron a la estabilización y su posterior extinción después de cinco días de arduos trabajos de contención y extinción.
A pesar de que la quema de rastrojos deba cumplir el requisito de presentar una declaración responsable o autorización, según la época de riesgo, también obliga a que sea una actividad controlada. Por ello, es imprescindible que el personal que la realiza cumpla unas medidas de seguridad obligatorias en épocas de peligro bajo, medio o alto.
Del mismo modo, el SEPRONA trabaja activamente para la prevención de este tipo de incidentes en zonas de influencia forestal, y apela a la responsabilidad ciudadana, sostiene el Instituto Armado, para que se cumplan las medidas de seguridad durante la quema de rastrojos, teniendo en cuenta el viento, la vigilancia permanente hasta su extinción total de las brasas, el horario, el perímetro de seguridad y la tenencia de medios de extinción a mano.



