La ciudad de Granada será el centro neurálgico desde donde se proyecte a partir del presente mes de mayo las principales actividades que la Armada (armada.defensa.gob.es) ha organizado en distintos puntos de la geografía nacional para conmemorar el quinto aniversario del nacimiento del almirante Álvaro de Bazán.
Aunque las actividades dieron comienzo a nivel interno a finales del pasado mes de abril, con un acto castrense en la Escuela Naval Militar de Marín, donde se dieron a conocer las principales actividades culturales y divulgativas, es Granada el epicentro de la conmemoración.
Según ha informado la Armada en sus canales de difusión, la conmemoración de este quinto centenario se la ha hecho coincidir con las VII Jornadas Históricas de la Armada, desarrollando un programa de alcance nacional con motivo del nacimiento de don Álvaro de Bazán y Guzmán, quien fuera primer Marqués de Santa Cruz.
Bajo el lema ‘D. Álvaro de Bazán, el mejor de los nuestros’, las VII Jornadas Históricas de la Armada evolucionan hacia un ciclo anual de actividades que permitirán proyectar a la sociedad la dimensión histórica, estratégica y humana de uno de los marinos españoles más completos de todos los tiempos. De hecho, hay que significar que esta conmemoración cuenta con el respaldo institucional del Congreso de los Diputados, cuya Comisión de Defensa aprobó el pasado 29 de octubre una Proposición No de Ley instando a apoyar y promover los actos del V centenario, así como a reconocer la labor de la Asociación ‘500 años de Álvaro de Bazán’, entidad que colabora activamente en el desarrollo del programa.
En el caso de Marín tuvo lugar un acto solemne presidido por el Almirante Jefe de Personal, almirante Alfonso Delgado, que incluyó honores de ordenanza, revista a la Fuerza, lectura de la efeméride, homenaje con ofrenda de corona de laurel y desfile final.
Para el almirante Delgado Moreno, lo importante es la vigencia de los valores que encarnó Álvaro de Bazán, como «la disciplina, que fortalece el ejercicio del mando, le da solidez y hace eficaz su iniciativa», y recordaría en sus palabras que «sin carácter, ningún conocimiento técnico es suficiente para alcanzar los objetivos con garantías». Asimismo, puso el acento en la dimensión humana de esta figura, «cuidar a quienes están a vuestras órdenes no es debilidad, es liderazgo, cohesión y eficacia», en línea con el ejemplo del Marqués de Santa Cruz, a quien Cervantes definió como «padre de los soldados».
Como ha quedado reflejado anteriormente, el eje central del programa son las Jornadas Históricas de la Armada, que cuentan con una conferencia principal que se impartirá de forma simultánea en distintos puntos de España. El contenido de la misma abordará la figura de Álvaro de Bazán desde una perspectiva integral, analizando tanto su trayectoria personal como el contexto geoestratégico de su tiempo, la evolución del poder naval español y su legado histórico. Además, coincidiendo con las Jornadas Históricas, buques y dependencias de la Armada realizarán el tradicional engalanado general, al que se sumará la difusión institucional de contenidos audiovisuales dedicados a la figura del marino.

Homenajes y escultura a uno de sus hijos más preclaros en Granada
Los actos principales culminarán en octubre en Granada, con la celebración de una jura de Bandera para personal civil el 3 de octubre, a la que se sumará una misa y ofrenda a la Virgen del Rosario y la inauguración de una escultura de gran tamaño en honor al marino español en el centro de la ciudad que le vio nacer, todo ello, el 7 de octubre.
El programa se completará con un amplio conjunto de actividades en toda España, entre las que se incluyen conciertos, concursos artísticos y literarios, actos culturales en las cabeceras marítimas y la escala en Motril de la fragata ‘Álvaro de Bazán’ -F101-, que da nombre a la serie F100, cuyas unidades están encuadradas en la 31 Escuadrilla de Escoltas de Superficie de la Flota.
Precisamente, la F101 esta pasada semana ha zarpado de su base en el Arsenal de Ferrol para emprender una singladura con una duración de unos seis meses, para dar a conocer en otros mares y latitudes la vida y la obra de Álvaro de Bazán y, además, difundir la tecnología y la industria nacional aplicada a una de las unidades navales más modernas con que cuenta la Flota en estos momentos.
El Instituto de Historia y Cultura Naval de la Armada (IHCN) coordina el conjunto de iniciativas, en colaboración con la Asociación ‘Álvaro de Bazán 500’, garantizando su proyección a nivel nacional, así como la incorporación progresiva de nuevas actividades a lo largo del año.
En el caso de Andalucía -al margen de las actividades ya programadas en Granada y las que vayan realizándose en estos próximos meses-, los actos más recientes se han centrado en San Fernando entre abril y mayo con visitas divulgativas al Real Instituto y Observatorio de Marina (ROA) y al Panteón de Marinos Ilustres, donde se encuentra el mausoleo del almirante español, aunque haya que hacer la salvedad de que sus restos mortales descansan en la capilla familiar del Palacio de los Marqueses de Santa Cruz, situado en El Viso del Marqués.
Hay que tener bien presente que Álvaro de Bazán está considerado el más grande marino español de su tiempo, y uno de los más destacados de la historia naval, ya que sobresalió tanto como táctico en combate como estratega en la planificación de operaciones complejas. Fue invicto Capitán General de la Mar Océana en batallas como Lepanto, Gibraltar, Malta, Lisboa y las Azores, donde siempre demostró su pericia naval y militar al servicio de España
La figura de Álvaro de Bazán se forjó en un momento decisivo para la historia marítima, abordando el tránsito entre el Mediterráneo tradicional y el Atlántico como nuevo eje estratégico del poder global. Ante la creciente importancia de las rutas atlánticas, España impulsó el desarrollo de nuevos tipos de buques, como el galeón, en cuya evolución Bazán desempeñó un papel esencial, mientras que en el Mediterráneo se mantenía el empleo de la galera como buque de combate predominante.
El conocido como el gran almirante de la transición, se inició en la mar con apenas nueve años y a lo largo de su vida, marcada por una dedicación prácticamente absoluta al servicio, destacó por su capacidad para operar con eficacia en escenarios muy diversos y frente a enemigos distintos, demostrando una versatilidad excepcional en el mando.






