La Alianza Atlántica ha concluido hace escasos días la primera activación del presente año de los ejercicios multinacionales ‘Ataque Neptuno 26’ (Neptune Strike 26-1), en el que han participado varias marinas de guerra con sus grupos aeronavales, entre éstos, el Grupo Anfibio y de Proyección de la Flota (GRUPFLOT) de la Armada Española (armada.defensa.gob.es). El teatro de operaciones han sido las aguas del Mediterráneo occidental y central.
Precisamente, la participación española en estos ejercicios de vigilancia reforzada de la OTAN (jfcnaples.nato.int) la encabezó el buque insignia de la Flota, el portaaeronaves (LHD) ‘Juan Carlos I’ -L61-, en el que embarcaba el Estado Mayor del GRUPFLOT, operando todas las agrupaciones navales bajo las órdenes directas del Mando de Estructura de Fuerzas de la OTAN -STRIKFORNATO-, con el fin de fortalecer la capacidad de disuasión, proyección y respuesta de la Alianza Atlántica en el flanco sur.
Durante esta actividad, de la que informan en sus respectivos canales de difusión tanto el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) (emad.defensa.gob.es) como la propia OTAN, se desarrollaron operaciones aeronavales desde la mar, en las que la Unidad Aérea Embarcada (UNAEMB) en el L61 desempeñó un papel esencial en la generación de poder aéreo. Los aviones AV-8B Plus Harrier II de la IX Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves de la Flota (FLOAN) ejecutaron misiones de interdicción aérea a larga distancia.
Junto a los helicópteros SH-60B (X Escuadrilla de la FLOAN) se realizaron misiones de apoyo aéreo cercano, en coordinación con equipos de controladores de Ataque Terminal Conjunto (JTAC) de Infantería de Marina, que fueron desplegados en el Campo de Adiestramiento de la ‘Sierra del Retín’, en el término municipal de Barbate.
La planificación y conducción de las actividades desde el Estado Mayor del COMGRUPFLOT ha permitido sincronizar con precisión las operaciones aéreas y navales, lo que reafirma el compromiso de España con la interoperabilidad aliada, la preparación permanente y la contribución activa a la seguridad colectiva de la OTAN.



En el marco de las actividades de ‘Neptune Strike 26-1’, el ‘Juan Carlos I’ recibió la visita del comandante del Mando Supremo Aliado en Europa (SACEUR), general de cuatro estrellas de la USAF Alexus G. Grynkewich, quien pudo presenciar a bordo el desarrollo de operaciones aéreas en curso y conocer de primera mano las capacidades expedicionarias, anfibias y sanitarias del buque insignia español.
Desde el puente de mando y el primario de vuelo, el general norteamericano asistió a despegues cortos mediante la rampa de lanzamiento o ‘sky-jump’, y aterrizajes verticales de los aviones AV-8B Plus, así como a maniobras de helicópteros SH-60F (también de la misma escuadrilla de ala rotatoria anterior), que demostraron la capacidad de la Armada de proyectar el poder aéreo desde la mar con gran flexibilidad y capacidad de respuesta.
Participaron en estos ejercicios fuerzas de Albania, Bulgaria, Croacia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Países Bajos, Rumania, España y Estados Unidos, demostrando la solidez de la cooperación y la unidad de los aliados.
La propia OTAN destaca el papel que desarrollaron los distintos grupos aeronavales que han participado. En concreto, el grupo expedicionario de combate encabezado por el ‘Juan Carlos I’, y el grupo de ataque comandado por el portaaviones italiano ‘Cavour’ -C550-, que fueron apoyados por el grupo de ataque del portaaviones francés ‘Charles de Gaulle’ -R91-, que «fueron fundamentales para la operación». Estas formaciones, que operaron en estrecha coordinación, reforzaron la postura de vigilancia de la OTAN a lo largo del flanco sur y sureste de la Alianza Atlántica.





