Dos detenidos por una estafa de inversiones en oro que alcanza movimientos superiores a los 15 millones de euros

Las primeras investigaciones detectaron una estructura empresarial que simulaba inversiones mediante productos financieros inexistentes. La operación policial permanece abierta
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Print
Email

Agentes de la Policía Nacional se encuentran en plena investigación contra una organización criminal de carácter transnacional, con base en España y ramificaciones en distintos países europeos, presuntamente dedicada a la comisión de una estafa piramidal vinculada a supuestas inversiones en oro.

En el marco de la investigación, ya se ha procedido al cierre de la página web utilizada por la organización, así como al bloqueo de numerosas cuentas bancarias y a la detención de dos personas. Asimismo, se han detectado y analizado movimientos económicos por un importe superior a los 15 millones de euros. Las actuaciones se siguen en sede judicial, donde constan más de trescientos perjudicados, sin descartarse que el número total de afectados sea significativamente mayor.

La investigación se inició en el 2021, a cargo de funcionarios policiales adscritos a la Comisaría conjunta El Puerto de Santa María – Puerto Real (policia.es), tras detectarse una estructura empresarial que simulaba inversiones en oro mediante productos financieros inexistentes o de escaso valor real. Las primeras actuaciones permitieron evidenciar que los activos ofrecidos a los inversores no se correspondían con el valor anunciado, detectándose incluso materiales que simulaban ser oro sin serlo.

A pesar de las medidas judiciales adoptadas en una primera fase, entre ellas el embargo de cuentas y la paralización de la actividad societaria, los agentes comprobaron posteriormente que la organización continuaba operando. La página web permanecía activa de forma deliberada, con el objetivo de mantener una apariencia de normalidad y seguir captando nuevos inversores, al tiempo que evitaba que los ya existentes solicitaran la devolución de sus aportaciones.

Especialmente resultó sorprendente para los investigadores que, en un periodo con una fuerte presión al alza del precio del oro en los mercados internacionales, el entramado investigado no sólo no ofreciera resultados positivos a los inversores, sino que incluso dejara de atender a sus obligaciones y ni siquiera procediera a la devolución del capital a la fecha de extinción de los contratos.

A partir de ese momento, se desarrolló durante más de dos años una investigación patrimonial exhaustiva que permitió reconstruir los flujos económicos y detectar maniobras de ocultación, entre otras, la transformación de la estructura societaria en el extranjero y la utilización de personas interpuestas para encubrir la titularidad real de la actividad.

Las pesquisas evidenciaron que la organización operaba a través de múltiples cuentas bancarias, abiertas en distintos países, desde donde se canalizaban los fondos de los inversores. El análisis de los movimientos económicos puso de manifiesto una clara desproporción entre los ingresos y las inversiones realmente realizadas, confirmando el carácter fraudulento de la actividad.

El dinero recibido era redistribuido mediante transferencias internas y pagos recurrentes bajo apariencia de nóminas o gastos operativos, lo que permitía a los investigados apropiarse de los fondos y dificultar su trazabilidad. Este sistema respondía a un esquema típico de estafa piramidal, en el que las aportaciones de nuevos inversores servían para sostener parcialmente pagos a otros, mientras el grueso del capital era desviado.

La investigación ha permitido acreditar hasta la fecha la continuidad delictiva del entramado, así como los mecanismos empleados para sostener la actividad ilícita, entre ellos, el mantenimiento de una apariencia empresarial, la dispersión internacional de fondos y el vaciado sistemático de cuentas.

Como resultado de la operación, se ha procedido a la detención de dos personas presuntamente responsables de los hechos, llevándose a cabo entradas y registros en sus domicilios, donde se ha intervenido abundante documentación y material informático relacionado con la actividad investigada. Las actuaciones continúan en fase judicial, centradas en la identificación de otros posibles implicados, la localización de activos y la determinación del alcance total del perjuicio causado.

PUBLICIDAD