Funcionarios de la Comisaría de la Policía Nacional en la localidad de Sanlúcar de Barrameda están desarrollando la denominada operación ‘Barbero’, contra el cultivo y distribución de marihuana en las localidades de Sanlúcar y Chipiona. El operativo, que se mantiene abierto, de momento se ha saldado con la detención de dos personas y la incautación de 1.225 plantas de marihuana, que han arrojado un peso total de 1.300 kilogramos.
La investigación de los agentes de la Brigada Local de Policía Judicial de la Policía Nacional en estos municipios de la Costa Noroeste gaditana (policia.es), permitió detectar un total de cinco infraestructuras destinadas al cultivo y procesamiento de marihuana para su posterior distribución.
Dos de estas instalaciones se encontraban ubicadas en domicilios particulares, concretamente, en habitaciones y dependencias que habían sido habilitadas para albergar los cultivos y contar con todos los elementos necesarios para su desarrollo.
Las infraestructuras de mayor relevancia fueron localizadas en dos invernaderos situados en la localidad de Chipiona, donde los agentes encontraron una importante cantidad de plantas de marihuana en avanzado estado de crecimiento.
Los responsables de estas plantaciones habían establecido una compleja infraestructura destinada al cultivo intensivo, que permitía obtener plantas de gran porte y cogollos y flores de elevada calidad.
En el momento de la intervención policial, las plantas se encontraban en la fase final de floración, estimando los investigadores que su recolección se habría producido en un plazo inferior a una semana.
Una vez recabados los indicios y pruebas necesarios, los agentes establecieron el correspondiente dispositivo policial y procedieron al desmantelamiento de las cinco infraestructuras detectadas, así como a la intervención de la sustancia estupefaciente.
La elevada cantidad de plantas intervenidas hizo necesaria la colaboración de servicios de jardinería especializados, con el fin de llevar a cabo las labores de retirada y desmantelamiento de los cultivos.
Durante la investigación se constató, además, que todos los cultivos se encontraban conectados ilícitamente al suministro eléctrico público. Estas conexiones fraudulentas, además de constituir un delito de defraudación del fluido eléctrico, provocaban frecuentes sobrecargas y cortes en el suministro, afectando al normal funcionamiento de la red eléctrica en las inmediaciones.
Por estos hechos, a los investigados se les imputa también un delito de defraudación del fluido eléctrico.
Tal y como se ha informado, el operativo se mantiene abierto y no se descartan nuevas actuaciones policiales relacionadas con los hechos investigados.



