El Regimiento de Artillería Antiaérea número 74 (RAAA74) ha realizado para sus cuadros de mando y tropa un curso de mantenimiento de los sistemas de defensa aérea Hawk de los que dispone esta unidad.
Según los canales de distribución del propio regimiento, perteneciente al Ejército de Tierra (ET) (ejercito.defensa.gob.es), este curso representa una nueva etapa en la formación del personal encargado de garantizar la disponibilidad y el sostenimiento de un sistema de defensa aérea con una dilatada trayectoria de servicio.
Tras la superación de una primera fase realizada a distancia, y que estuvo orientada a afianzar los conocimientos teóricos, se pasaría a la formación de modo presencial, que permitió avanzar de un modo más concreto en el conocimiento detallado de los diferentes equipos que integran los diversos sistemas del misil Hawk, sus procedimientos de mantenimiento, la interpretación de la documentación técnica y la resolución de averías e incidencias.
Además, el desarrollo de esta segunda fase en la Unidad de Reparaciones del RAAA74, que se encuentra en las instalaciones del Acuartelamiento del ‘Cortijo Buenavista’, en San Roque, aportó a los participantes un importante valor añadido en esta formación.
La experiencia acumulada por la Unidad en el mantenimiento y sostenimiento de este veterano, pero eficaz, sistema, proporcionaría un entorno idóneo para complementar la formación con procedimientos consolidados y conocimientos directamente vinculados a la realidad técnica del material.
A ello se sumó la participación de un profesorado con amplia experiencia, compuesto por artilleros y especialistas de los Grupos I y II del propio RAAA74, que desarrollaron buena parte de su trayectoria profesional en la operación, el mantenimiento y la reparación de estos sistemas.
Esa experiencia acumulada durante años les permite transmitir al alumnado no sólo los contenidos establecidos, sino también criterios técnicos, doctrina de trabajo y lecciones aprendidas a lo largo del ejercicio de la profesión.
El mantenimiento constituye un factor esencial para preservar la eficacia, disponibilidad y fiabilidad de cualquier sistema de armas, destaca el ET.
La prolongada vida operativa del sistema de defensa aérea Hawk y la eficiencia demostrada durante décadas son también resultado del buen trabajo continuado de generaciones de artilleros y especialistas, por lo que estos cursos contribuyen a preservar ese conocimiento, garantizar su transmisión y preparar a las nuevas generaciones de técnicos para afrontar con solvencia sus responsabilidades.






