El radar del GRUMOCA situado en Rumanía supera las 30.000 horas de vigilancia aérea

Desde hace cuatro años, estos equipos del Grupo Móvil de Control Aéreo de Sevilla se encargan de la custodia del cielo europeo en su flanco este, a orillas del mar Negro, de modo permanente.
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El Destacamento Aereotáctico (DAT) ‘Tigru’ que el Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es) tiene destacado en Rumanía ha cumplido un nuevo hito, ya que su radar AN/TPS-43M instalado y mantenido por los técnicos y aviadores del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) de Sevilla, ha cubierto de modo ininterrumpido más de 30.000 horas vigilando el espacio aéreo de la Alianza Atlántica a orillas del mar Negro.

Sin duda alguna es un hecho a destacar, y así lo considera en sus canales de distribución el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) (emad.defensa.gob.es), recordando que esta misión aliada que realiza el EA en el flanco este europeo -en el marco de la operación ‘Persistent Effort’ (nato.int)-, demuestra la capacidad de las Fuerzas Armadas españolas como socio comprometido con la defensa y la seguridad de los países aliados.

Este equipo del GRUMOCA sevillano confirma la capacidad expedicionaria de esta unidad del Ejército del Aire y del Espacio para estar completamente acoplada al Sistema Integrado de Defensa Aérea y Antimisil de la OTAN (NATINAMDS).

Tras superar las 25.000 horas de vigilancia aérea el pasado mes de marzo, ahora el décimo segundo contingente del DAT ‘Tigru’ ha superado este nuevo hito de operatividad, con más de 30.000 horas de vigilancia aérea ininterrumpidas.

En 2001 se recepcionó por el GRUMOCA el radar AN/TPS-43M -siendo una modificación del modelo E-, que incluye mejoras como la digitalización de la presentación en pantalla y la capacidad de integración en el sistema de mando y control.

Posteriormente, desde el 20 de octubre de 2022, este radar fue enviado a realizar labores de vigilancia para contribuir a la defensa aérea integrada de la OTAN en el espacio aéreo de sus estados miembros; en concreto, asentado en el DAT ‘Tigru’, que se ubica desde entonces en la Base de Schitu, a orillas del mar Negro.

Durante estos años de despliegue, el radar AN/TPS-43M ha permanecido operativo y plenamente incorporado al Sistema Integrado de Defensa Aérea y Antimisil de la OTAN, gracias al trabajo de todos los aviadores que han pasado por Schitu. Los sucesivos relevos han mantenido turnos continuos de operación, mantenimiento y apoyo, garantizando la disponibilidad del sistema las 24 horas del día, los siete días de la semana.

En este sentido, los aviadores y técnicos del Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (SEADA) de la Base Aérea de Morón de la Frontera, han trabajado y trabajan codo con codo con el personal del GRUMOCA para que estos equipos permanezcan de modo continuo cumpliendo las funciones para las que fueron trasladados a Rumanía.

Detrás de cada hora de funcionamiento hay numerosos periodos de planificación, preparación y esfuerzo humano en áreas como las comunicaciones, la seguridad, la informática, la logística, la energía y la administración, fundamentales para garantizar la continuidad de la misión.

Este esfuerzo en personal y medios técnicos que lleva a cabo el EA se está viendo recompensado por el trabajo de los aviadores españoles que, dentro de la operación aliada de ‘Policía Aérea Reforzada’, constituye una de la bazas de la OTAN para garantizar la seguridad colectiva del flanco este europeo.

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