La Guardia Civil investiga en el marco de la operación denominada ‘Boticam’, una compleja trama de estafa tecnológica en la que los autores consiguieron defraudar hasta 77.400 euros a un vecino de la localidad pacense de Berlanga. Entre los investigados al menos hay un vecino de Jaén, aunque la organización se extiende por otras provincias españolas.
Hasta la fecha hay ya ocho personas investigadas como presuntos responsables del entramado, vecinos de Palma de Mallorca, Barcelona, Gijón, Badajoz y de Jaén, que operaban supuestamente de forma concertada bajo la apariencia de una plataforma financiera en la red, reuniendo las características propias de grupo delictivo, según se desprende de la información actual que ha trasladado el Instituto Armado (guardiacivil.es).
La investigación comenzó a raíz de la denuncia interpuesta por la víctima, quien contactó con una supuesta entidad prestamista online para tramitar la solicitud de un crédito. Bajo el pretexto de la concesión del préstamo solicitado, los estafadores lograron que el perjudicado realizara varias transferencias en concepto de supuestos gastos de gestión y tasas de tramitación, alcanzando un primer perjuicio de 19.881 euros.
Posteriormente, los delincuentes convencieron a la víctima para que les cediera voluntariamente las claves de acceso de su banca online. Con el control de la cuenta, revocaron maliciosamente un recibo emitido por el denunciante en el que se abonaba 80.000 euros a una empresa proveedora. Los miembros de la trama convencieron al afectado de que ese ingreso recuperado de manera fraudulenta en su cuenta correspondía en realidad al préstamo concedido por ellos.
Además, consiguieron convencerlo para transferir 50.000 euros de vuelta, haciéndole creer que era una devolución necesaria debido al excedente del crédito solicitado.
Fechas más tarde, los estafadores contactaron nuevamente con su víctima mediante la práctica conocida como ‘spoofing’ -suplantando la identidad de su entidad bancaria-, y consiguieron que les facilitara los códigos de seguridad, con los que consumaron otra transferencia ilícita.
La investigación se ha desarrollado durante los últimos cuatro años, y se ha conseguido investigar hasta ocho personas, quienes de manera concertada consiguieron presuntamente perpetrar los delitos informáticos. Ahora se continúan las indagaciones, no descartando la investigación de otros coautores, de ahí que permanezca abierta y dirigida por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Llerena, en Badajoz.
Los cargos a los que se enfrentan estas ocho personas como posibles miembros de la organización delictiva son estafa y pertenencia a grupo delictivo.
La Guardia Civil aconseja no ceder nunca las claves de acceso, ya que ninguna entidad legítima de préstamos ni su propio banco le solicitará jamás las claves secretas de la banca electrónica o los códigos sms de verificación.
También aconseja desconfiar de créditos fáciles, y prestar especial atención a financieras online que prometen concesiones sin avales, y exigen adelantos económicos para liberar el dinero.



