Comienza a tomar forma en Navantia el primero de los dos buques hidrográficos encargados por la Armada

Con el corte de chapa para la primera de las dos unidades que se ejecutarán en la factoría de San Fernando, el relevo de la veterana flota hidrográfica de la Marina está mucho más cerca
Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Print
Email

En las instalaciones de los astilleros de Navantia en San Fernando ha tenido lugar el acto de corte de chapa del primer Buque Hidrográfico Costero (BHC) encargado por la Armada a la firma de construcción naval española.

Este hito tiene lugar inmediatamente después de superarse la Revisión Crítica de Diseño (CDR) del buque, que certifica la finalización de la ingeniería de detalle y que tuvo lugar hace una semana, con la participación de personal de la Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa (DGAM) (defensa.gob.es), de la Armada (armada.defensa.gob.es) y de Navantia (navantia.es), siendo presidida por el teniente General José A. Gutiérrez Sevilla, subdirector general de Programas de la DGAM.

El corte de chapa, que ha tenido lugar en el Taller de Unidades Abiertas Planas (TUAP), se ha celebrado como acto de trabajo y la representación institucional de Navantia ha contado con la asistencia del director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima de las factorías de San Fernando y Puerto Real, Alberto Cervantes, y el responsable de programas nacionales de Defensa José Romero Anchuelo, acompañados de personal del equipo del programa.

Por parte de la Armada, han estado presentes el contralmirante Fernando Poole Quintana, Almirante de la Base Naval de La Carraca, y también el capitán de Navío Francisco Díaz Rodríguez, director del Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), institución científica de la que depende operativamente la flotilla de buques hidrográficos de la Armada.

El Ministerio de Defensa y Navantia firmaron en diciembre de 2023 la orden de ejecución para la construcción de dos buques hidrográficos, que permitirán a la Armada renovar su flotilla hidrográfica. Los BHC tienen como misión principal la publicación, difusión y mantenimiento de la cartografía náutica oficial del Estado en aguas y costas españolas, un cometido del Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM).

Los barcos tendrán 50 metros de eslora y un desplazamiento de alrededor de 1.000 toneladas. Con una dotación reducida de 30 personas, por su alto grado de automatización, tendrán una autonomía de 3.000 millas para mantenerse operando en aguas poco profundas durante 15 días, y podrán operar con biocombustibles.

Los BHC serán capaces de realizar levantamientos hidrográficos que permitan la elaboración de la cartografía, apoyo a la Flota con información geográfica, medioambiental y meteorológica y protección del patrimonio arqueológico subacuático.

El programa está orientado a la modernización de la cartografía náutica oficial y la mejora de la capacidad de levantamiento hidrográfico nacional. El contrato generará aproximadamente 700 empleos y más de 870.000 horas de trabajo en la Bahía de Cádiz.

Octava corbeta para Arabia

Precisamente, hace escasas fechas, el astillero de Navantia en San Fernando ponía en grada la quilla de la octava corbeta para la Marina Real de Arabia Saudí (RSNF). Este buque será la construcción número C/577 del astillero y llevará por nombre ‘Alula’.

Como en ocasiones anteriores, esta puesta de quilla se ha celebrado como acto de trabajo -es decir, sin convocatoria abierta a los medios de comunicación, por lo que se ha conocido a través de los medios de difusión de la empresa de construcción naval-, y ha contado con la asistencia del director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima (CBAM), Alberto Cervantes, y el equipo del programa de Navantia y de la RSNF.

Con la quilla de esta corbeta ya en grada, Navantia se encuentra a pleno rendimiento con las tres unidades de la segunda serie para Arabia fuera de los talleres, habiendo sido la botadura de la primera el pasado día 18 de junio.

Está previsto que la entrega de estos tres buques se complete en 2029. Navantia será la responsable de la entrega de la primera unidad, mientras que la segunda y la tercera se finalizarán en Arabia Saudí la con la instalación, integración y pruebas del sistema de combate, tal como sucedió en el anterior contrato.

El encargo incluye el suministro de un paquete de apoyo logístico integrado y la formación de las tripulaciones, junto con un periodo de evaluación operativa de los buques por parte de la Armada en la base naval de Rota, donde Navantia ofrecerá servicios de apoyo. Además, Navantia formará a un centenar de ingenieros saudíes.

Este contrato supone unos cuatro millones de horas de trabajo para la Bahía de Cádiz, generando un impacto de hasta 2.000 empleos (empleo directo, indirecto e inducido).

El cumplimiento de este importante hito vuelve a poner en valor el excelente trabajo desarrollado por los equipos de Navantia y por las empresas colaboradoras. Este logro refleja el compromiso, la profesionalidad y la coordinación de todos los que participan en este proyecto, y demuestra una vez más nuestra capacidad para alcanzar objetivos exigentes mediante el esfuerzo conjunto.

Esta segunda serie de tres corbetas para Arabia Saudí será idéntica a la primera serie, con un diseño basado en el modelo Avante 2200 de Navantia, consistiendo en un buque polivalente especialmente diseñado para las misiones de vigilancia y control del tráfico marítimo, misiones de búsqueda y rescate y asistencia a otros buques, entre otras. Además, los buques tendrán una importante capacidad para la defensa de activos estratégicos, de inteligencia y capacidad antisubmarina, antiaérea, antisuperficie y de guerra electrónica.

Hay que significar que la Unidad de Negocio de Reparaciones participará también en el programa con los trabajos a realizar durante las varadas de las corbetas en San Fernando.

Jornada de trabajo de usuarios del radar SPTY7

Por su parte, en las instalaciones isleñas de Navantia se celebró la segunda reunión internacional de usuarios del radar SPY7, organizada por la Armada y Navantia, con el apoyo de Lockheed Martin (lockheedmartin.com).

El encuentro reunió a delegaciones de España, Japón, Canadá y Estados Unidos en el COEX de Navantia, entre ellas, representantes de la Marina de Estados Unidos (navy.mil) y de la Agencia de Defensa de Misiles norteamericana (MDA) (mda.mil), así como a responsables de las principales organizaciones e industrias vinculadas al programa, con el objetivo de compartir conocimientos, analizar avances y reforzar la cooperación internacional asociada al sistema.

Esta segunda edición presencial del Grupo Internacional de Usuarios del SPY-7 es una iniciativa creada para reunir a los actuales y futuros operadores de este sistema con el fin de fomentar la colaboración, el intercambio de experiencias y la identificación de sinergias en ámbitos como el despliegue de capacidades, el sostenimiento, la certificación, las pruebas, la documentación técnica o la gestión de la obsolescencia. 

Durante las sesiones las delegaciones participantes abordaron la evolución de los programas nacionales asociados al SPY7, las oportunidades de cooperación tecnológica y los retos comunes relacionados con el ciclo de vida del sistema.

Hubo sesiones específicas entre usuarios e industria, actividades de formación y reuniones bilaterales, así como una visita técnica al sitio de pruebas terrestres (LBTS) de las futuras fragatas F110 y al Centro de Integración de Sistemas en Tierra (CIST), ambos ubicados en la Base Naval de Rota, donde los asistentes conocieron de primera mano las capacidades de integración y pruebas asociadas al programa español.

La colaboración entre Armada, Lockheed Martin y Navantia para el programa de fragatas F110, y anteriormente para el programa F100, permite disponer de capacidad de defensa aérea y antimisiles (IAMD) única en Europa. 

El SPY7 será el sensor principal de las futuras fragatas F110 de la Armada y constituye uno de los elementos tecnológicos más avanzados incorporados al programa, sostiene la Armada.

Se trata de un radar completamente digital y definido por software, diseñado para evolucionar a lo largo de todo su ciclo de vida mediante actualizaciones que permitirán incorporar nuevas capacidades sin necesidad de realizar grandes modificaciones físicas. Esta arquitectura proporciona una elevada flexibilidad para adaptarse a amenazas emergentes y garantiza que las F110 puedan mantener su relevancia operativa durante las próximas décadas.

Entre sus principales prestaciones destacan su capacidad para detectar, seguir y discriminar simultáneamente un gran número de amenazas en entornos complejos y altamente saturados.

Gracias a tecnologías avanzadas de procesamiento digital, el sistema puede desarrollar múltiples misiones de forma simultánea, incluyendo vigilancia aérea avanzada, defensa antiaérea de largo alcance, defensa frente a misiles balísticos y capacidades iniciales de defensa aérea y antimisil integrada.

Asimismo, está preparado para contribuir al seguimiento de amenazas hipersónicas, a la vigilancia espacial y a la conducción simultánea de operaciones en los ámbitos aéreo y de superficie, proporcionando una capacidad especialmente valiosa frente a ataques coordinados con misiles, aeronaves y sistemas no tripulados.

PUBLICIDAD