Un servicio conjunto entre funcionarios de la Policía Nacional, la Guardia Civil (guardiacivil.es) y el Servicio de Vigilancia Aduanera (DAVA) de la Agencia Tributaria (agenciatributaria.gob.es) ha servido para recuperar un cargamento de 64 fardos de arpillera, que contenían más de 2.500 kilogramos de hachís, en una finca ubicada entre las localidades de San Silvestre de Guzmán y Villablanca, en pleno corazón del Andévalo onubense, y poblaciones muy próximas al río Guadiana.
En la actuación, los agentes también intervinieron tres vehículos todoterreno sustraídos, dos armas largas de guerra y tres armas cortas en el interior de una vivienda que utilizaban como ‘guardería’ para almacenar el estupefaciente.
De esta operación ha dado cuenta la Policía Nacional en sus canales de distribución (policia.es) y, mediante los mismos, se ha informado que la operación comenzó cuando se tuvo conocimiento del desembarco de un posible alijo de sustancias estupefacientes a través del río Guadiana mediante el uso de ‘narcolanchas’, ocultando su estela por medio de barcos pesqueros. Paralelamente, se detectó en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira un vehículo que figuraba como sustraído, y que era sospechoso de estar utilizándose para el transporte de grandes cantidades de sustancia estupefaciente.
Los investigadores establecieron vigilancias sobre el vehículo, que dieron como resultado la localización de una finca en la localidad de Villablanca, situada en un lugar recóndito y de difícil acceso, y cercana al río Guadiana, lugar tradicional de alijo de grandes cantidades de droga vía marítima en la provincia de Huelva.
Esa misma madrugada, los investigadores detectaron movimiento en la finca y observaron cómo el vehículo se trasladó al Guadiana, en concreto, a una zona de difícil acceso con salida directa al río, conocida como el ‘narcoembarcadero’. Allí se observó cómo, desde una embarcación, se cargaron numerosos fardos en el vehículo, que volvió rápidamente a la finca.
Pasadas unas horas, ante la falta de actividad en la supuesta ‘guardería’, se decidió realizar la entrada en la finca. En ese momento, las dos personas que se encontraban en su interior se dieron a la fuga. Tras asegurar el lugar, los investigadores encontraron tres vehículos que habían sido sustraídos, dos armas largas, tres armas cortas y 64 fardos de hachís, que arrojarían un peso aproximado de 2.560 kilogramos.
Las investigaciones continúan para localizar a los presuntos autores de los delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y robo de vehículos.



