La Guardia Civil, en el marco de la operación ‘Zmija’, ha detenido a dos personas e investigado a otras ocho en la provincia de Sevilla, por su presunta participación en diversos delitos contra la flora y la fauna, contrabando de especies exóticas, maltrato animal y pertenencia a grupo criminal.
Han sido miembros del Servicio de Protección a la Naturaleza (SEPRONA) de la Comandancia del Instituto Armado en Sevilla los que, a finales de 2025, iniciaron una investigación debido a informaciones recibidas por distintas vías en relación a una presunta organización dedicada a hechos delictivos contra la flora y fauna.
Como consecuencia de estas investigaciones, los agentes interceptaron en el Aeropuerto de San Pablo de Sevilla una maleta, en cuyo interior se localizaron diversos especímenes de animales, todos ellos protegidos por el Convenio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre -CITES- y careciendo de cualquier tipo de documentación.
A raíz de la intervención de la maleta se comprobó el destino de dicho envío, que fue localizado en Las Palmas de Gran Canaria, y con origen en la provincia de Sevilla. Por ello, se establecieron dispositivos de vigilancia sobre los principales responsables de los envíos una vez obtenida la identificación de los mismos.
La Guardia Civil (guardiacivil.es) constató una estructura definida jerárquicamente con distintos papeles a realizar dentro de la organización, que paralelamente contaba con la participación de personal de empresas de paquetería no autorizadas para el transporte de animales vivos. Estos se valían del trato de favor y eran conocedores del contenido de los paquetes, falsificando la documentación para su transporte.
Se realizaron cinco registros en inmuebles y tres en naves industriales en Sevilla. En el interior de los mismos fueron localizados 256 especímenes protegidos como varanos de la sabana (varanus exanthematicus agalychnis callidryas), caimanes de anteojos (caiman crocodilus) o una iguana albina (iguana iguana) o ranas arbóreas de ojos rojos. A su vez, fueron localizados 61 perros y 28 gatos, presuntamente destinados a la cría de los mismos para su posterior venta de manera ilícita, ya que los responsables no estaban facultados para dicha actividad.
Además, en uno de los domicilios fueron intervenidos 56.965 euros en efectivo repartidos por distintas estancias del mismo, presuntamente procedente de los beneficios obtenidos por el tráfico de estas especies.
La operación ha finalizado con la puesta a disposición de la autoridad judicial competente de los dos principales responsables de la organización en calidad de detenidos, y la investigación de otras ocho personas.
La demanda creciente de animales exóticos favorece la expoliación del medio y también la cría ilegal sin ningún control, poniendo en grave riesgo la supervivencia de los animales en peligro de extinción y aniquilando la vida salvaje de muchos países.



Y en Cádiz, pescado y marisco sin control alguno
Por su parte, la Guardia Civil en Cádiz, en un operativo conjunto del SEPRONA de la comandancia gaditana con el Destacamento de Tráfico adscrito a la Compañía de la Benemérita en Jerez de la Frontera, ha intervenido más de 31 kilogramos de pescado y marisco sin trazabilidad alguna durante un control de transportes.
La mercancía era transportada en un vehículo ‘isotermo’, destinado al transporte de mercancías, con el certificado de isotermia caducado. El vehículo transportaba sardinas, boquerones, gambas y atún rojo, careciendo de toda trazabilidad y control de etiquetado, destinado al consumo humano. Se interpuso la correspondiente denuncia administrativa y se puso en conocimiento de los funcionarios de la Inspección Pesquera de la Junta de Andalucía.
Los hechos tuvieron lugar durante un dispositivo conjunto de control de transportes y mercancías en la carretera autonómica A2078 -que une los términos municipales de Jerez de la Frontera y Rota-, ya dentro del término municipal de El Puerto de Santa María.
Los agentes dieron el alto a un vehículo que circulaba por la vía y que se encontraba en régimen ‘isotermo’. Durante la inspección de dicho vehículo se comprobó que en el interior transportaba varias cajas que contenían sardinas, boquerones, gambas y atún rojo envasado. Del mismo modo, se comprobó que el vehículo tenía caducado el certificado de isotermia, obligatorio para este tipo de transportes.
Tras la revisión de la carga, los agentes constataron que toda la mercancía, destinada para el consumo humano, carecía de documentación, etiquetado o cualquier otro elemento que permitiera acreditar su origen y garantizar su trazabilidad.



