Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Comisaría conjunta El Puerto de Santa María – Puerto Real, han desarticulado en la localidad portuense un punto de venta de sustancias estupefacientes muy activo, ubicado en una conocida barriada de la población. En la explotación del operativo se ha procedido a la detención de una mujer de 34 años de edad, como presunta autora de un delito contra la salud pública.
En la actuación en el ‘narcopiso’, aparte del material dedicado a la preparación de las dosis y ‘posturas’ del estupefaciente que se vendía en el mismo, los agentes se encontraron con la sorpresa de hallar a seis menores de edad, hijos de la arrestada, en lamentables condiciones de higiene y seguridad para ellos mismos.
Según la información trasladada por la Comisaría Provincial de la Policía Nacional en Cádiz (policia.es), las pesquisas policiales permitieron confirmar la existencia de un activo punto de venta de heroína y cocaína que venía generando una notable preocupación entre los vecinos de una populosa y céntrica barriada de El Puerto de Santa María, debido al continuo trasiego de consumidores en la zona.
Durante la investigación, los agentes tuvieron que hacer frente a importantes medidas de seguridad destinadas a dificultar la actuación policial. El inmueble contaba con una puerta especialmente reforzada, prácticamente infranqueable, además de disponer de personas encargadas de alertar sobre cualquier movimiento policial en las inmediaciones.
Una vez reunidos los indicios necesarios, los investigadores solicitaron a la autoridad judicial el correspondiente mandamiento de entrada y registro. Tras su autorización, se llevó a cabo la explotación del caso, localizándose en el interior de la vivienda diversas cantidades de cocaína y heroína preparadas para su distribución, así como útiles para el consumo de sustancias estupefacientes, recortes empleados para la manipulación de la droga y dinero en efectivo, presuntamente procedente de la actividad ilícita.
Como se ha comentado, el hallazgo más relevante de la actuación fue la situación detectada en el interior del inmueble. Durante el registro, los agentes localizaron a seis menores de edad, entre ellos un bebé de tan solo ocho meses de vida, que convivían en un entorno de extrema insalubridad. Los policías comprobaron la existencia de grandes cantidades de basura y enseres acumulados, así como unas deficientes condiciones de habitabilidad e higiene incompatibles con el adecuado desarrollo y bienestar de los menores.
Asimismo, las sustancias estupefacientes intervenidas y otros elementos relacionados con su manipulación y consumo se encontraban al alcance de los niños, con el consiguiente riesgo para su integridad física y su salud.
Ante la gravedad de la situación, los hechos fueron puestos de inmediato en conocimiento de los organismos competentes para la adopción de las medidas de protección oportunas.
Al parecer, la detenida, madre de los seis menores, habría continuado presuntamente con la actividad de venta de sustancias estupefacientes tras el ingreso en prisión de su pareja, quien ya fue detenido el pasado año por hechos similares.
De este modo, la Policía Nacional no solo ha logrado desactivar un punto de venta de drogas que venía generando inseguridad y malestar vecinal, sino que también ha permitido sacar a la luz una grave situación de vulnerabilidad que afectaba a varios menores de edad.



