Agentes del Grupo Operativo de Extranjeros de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional en Cádiz (policia.es) han desarrollado una investigación por delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y delitos relativos a la prostitución, en el marco de la operación denominada ‘Aragua’.
La investigación ha permitido identificar a dos personas que presuntamente se dedicaban a captar mujeres en situación de vulnerabilidad, tanto en su país de origen como ya en territorio nacional, para posteriormente trasladarlas hasta Málaga y explotarlas sexualmente en distintos pisos ubicados principalmente en la localidad de Jerez de la Frontera.
Las víctimas contraían una deuda de hasta 5.000 euros por el traslado y, además, debían entregar el 50% de los beneficios obtenidos mediante la prestación de servicios sexuales.
A raíz de los indicios obtenidos durante la investigación, la autoridad judicial autorizó la entrada y registro en un domicilio de Estepona, así como en dos inmuebles utilizados para el ejercicio de la prostitución en Jerez de la Frontera.
Los registros se practicaron de forma simultánea, contando el operativo desarrollado en Estepona con la colaboración policial en dicha localidad. Como resultado del registro efectuado en Estepona fue detenida una persona, interviniéndose un dron, un teléfono móvil, un disco duro, un ordenador personal, 250 euros en efectivo y varias armas de aire comprimido, presuntamente modificadas y consideradas prohibidas.
En el domicilio del detenido se encontraba un menor de 21 meses de edad. Además, los agentes observaron graves condiciones de insalubridad en la vivienda, donde había restos de cocaína al alcance del menor. Por ello, se activó el protocolo correspondiente a través de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM).
El menor sería trasladado a un centro sanitario, donde permanece ingresado tras haber dado positivo en cocaína y presentar síntomas compatibles con el síndrome de abstinencia.
Los registros realizados en los pisos de prostitución de Jerez de la Frontera permitieron identificar a ocho potenciales víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual.
Durante la investigación, los agentes comprobaron las duras condiciones a las que eran sometidas las mujeres explotadas. Las víctimas compartían habitaciones y camas, llegando a dormir dos mujeres en la misma cama en la que posteriormente se realizaban los servicios sexuales. Además, debían interrumpir sus descansos cuando eran reclamados sus servicios por los clientes.
Las mujeres eran obligadas a prostituirse las 24 horas del día los siete días de la semana, siendo además incitadas al consumo de sustancias estupefacientes y obligadas presuntamente a suministrarlas a los clientes. Asimismo, las víctimas se encontraban permanentemente vigiladas mediante cámaras de seguridad instaladas en los inmuebles.
Los dos detenidos fueron puestos a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión.



