Desde hace tres años, la Base Naval de Rota es escenario de un simulacro de vertido accidental de hidrocarburos a su lámina de agua, dentro de su Plan Interior Marítimo, y que se realiza con el fin de analizar y ver puntos fuertes y débiles a la hora de intervenir en un supuesto de esta naturaleza.
En este caso, la coordinación es conjunta, dentro de las actividades que llevan a cabo anualmente la Armada (armada.defensa.gob.es) y la Marina de los Estados Unidos a través de su Estación Naval en la base gaditana (US Navy) (NAVSTA-Rota) (cnreurafcent.cnic.navy.mil). En este simulacro también han participado distintos operadores nacionales.
De hecho, han tomado parte medios de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) (puertocadiz.com), la Capitanía Marítima de Cádiz (administracion.gob.es) y Salvamento Marítimo (SASEMAR) (salvamentomaritimo.es), en atención a lo establecido en el Sistema Nacional de Respuesta ante la contaminación marina. Además, el simulacro ha contado con la presencia de la directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez (transportes.gob.es), y el comandante de las Actividades Navales de EEUU en España, el capitán de Navío Charles A. Chmielak.
El Ayudante Mayor de la Base de Rota y director del ejercicio, el capitán de Navío Antonio Benítez, ha valorado la realización de este tipo de supuestos de modo conjunto con medios y organismos civiles, porque «permite mejorar la coordinación entre instituciones en situaciones de emergencia, catástrofes naturales o de amenazas a la seguridad interna. Estos ejercicios promueven un entendimiento mutuo de los procedimientos, de las capacidades y de las limitaciones de cada organismo, que es esencial para una respuesta rápida y eficiente».










Por su parte, el comandante de las Actividades Navales de EEUU en España, el capitán de Navío Charles A. Chmielak, se ha encargado personalmente de supervisar los procedimientos iniciales de respuesta al incidente desde el Centro de Operaciones de Emergencia de EEUU y la coordinación inicial, hasta que la Armada ha tomado el control sobre la situación, considerando que «nuestra asociación con nuestros aliados españoles es central en todo lo que hacemos; durante más de 70 años, hemos trabajado y entrenado juntos para resolver desafíos, prepararnos para emergencias y fortalecer la seguridad de nuestra comunidad compartida mientras mejoramos nuestras capacidades colectivas».
La situación simulada se iniciaba con una pérdida moderada de 50 galones de hidrocarburo -casi 190.000 litros de combustible- en uno de los muelles de la Base Naval de Rota. Dicho vertido sería contenido inicialmente por la US Navy y la Armada -a nivel I de respuesta-. Ello permitió activar el Plan Interior Marítimo de la base naval, al objeto de emplear los medios disponibles en la misma para controlar dicha contaminación y se desplegó la Sección de Protección Medioambiental de la misma, que tiene como objetivo valorar cuál es el alcance del vertido e informar en todo momento de su peligrosidad, a fin de activar los medios adecuados para la contención.
El simulacro evolucionaría de forma que el vertido de hidrocarburo se volvió incontrolado, alcanzando los 5.000 galones -18927.06 litros-, lo que obligó a la activación del Plan Nacional de Respuesta Contra la Contaminación Marina a nivel II.
Cuando el vertido estuvo próximo a salir de la Base, se estableció enlace y coordinación con la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz y se hizo empleo de los medios de Salvamento Marítimo para evitar que la pérdida se extendiera de forma masiva por las aguas y costas de la Bahía de Cádiz. En ese momento, Salvamento Marítimo de Cádiz aportó diversos medios, como el buque ‘Punta Mayor’, la Guardamar ‘Talia’, la Salvamar ‘Suhail’ y la LS ‘Júpiter’, patroneada por especialistas de la Asamblea Provincial de Cruz Roja (cruzroja.es).
La Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz puso a disposición del ejercicio todos los medios humanos, mecánicos y materiales de los que dispone en su lucha contra la contaminación marítima, siendo especialmente relevante en este caso concreto la labor del barco antipolución y de limpieza de lámina de agua ‘OC-Tech Horizon’, así como la intervención de remolcadores.
El ‘OC-Tech Horizon’ es un buque destinado a la limpieza de la lámina de agua y a la actuación ante posibles emergencias ambientales en el entorno portuario. La embarcación está equipada con un avanzado sistema capaz de recoger de forma continua todo tipo de residuos flotantes, desde hidrocarburos y aceites hasta plásticos, microplásticos, microalgas y basura marina. Esta herramienta refuerza la capacidad de respuesta ambiental de la APBC y supone un paso más en la protección activa de las aguas portuarias y del ecosistema marino de la Bahía de Cádiz.











