Efectivos de la Policía Nacional (policia.es), en una operación conjunta con funcionarios del Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria (agenciatributaria.gob.es), han desarticulado en la provincia de Huelva una de las redes más activas dedicadas a proporcionar la logística necesaria a las embarcaciones semirrígidas de alta velocidad que realizan el transporte de la droga hasta las costas españolas procedente de Marruecos.
La operación policial, denominada ‘Mirlo Blanco’, en una primera fase, se realizó a mediados del pasado mes de abril, tras haber sido detectada una ‘narcolancha’ de cuatro motores aproximándose a la costa onubense de Punta Umbría. Entonces, los investigadores descubrieron una nave ubicada en un lugar estratégico junto a la ría, que estaría utilizándose como centro logístico o ‘guardería’ desde el que se abastecía a las ‘narcolanchas’ de combustible, víveres y tripulación.
Gracias a los dispositivos de vigilancia efectuados sobre este objetivo, los investigadores observaron, relata el Ministerio de Interior (interior.gob.es), cómo tres personas pretendían salir de la nave con una furgoneta de gran capacidad. Tras ser inspeccionada por los agentes, se comprobó que transportaba 100 garrafas de combustible y se procedió a la detención de estas tres personas por un delito contra la seguridad colectiva.
Tras el registro de la nave, se intervinieron otras 300 garrafas más, además de numerosos víveres -comida, ropa y agua- preparados para ser transportados también a las ‘narcolanchas’, para lo que disponían de dos embarcaciones panelables de ocho metros de eslora.
Posteriormente, en una segunda fase llevada a cabo avanzado este mismo mes de mayo, se logró detectar otro punto logístico en la localidad de Gibraleón. En este caso, se trataba de una finca rústica que estaba siendo utilizada como también como ‘guardería’ o almacén de grandes cantidades de petacas de combustible. Desde allí, la red las transportaba hasta alguna zona de la costa onubense donde se suministraba la gasolina a las ‘narcolanchas’ que transportan la droga.
Tras un continuo control sobre el lugar, se logró detectar la salida de una furgoneta acompañada de varios vehículos que realizaban labores de contravigilancia -conocidos en el argot policial como vehículos ‘lanzadera’-. Los investigadores, tras proceder a la interceptación de la furgoneta, verificaron su contenido y comprobaron que en su interior se encontraban 75 garrafas de combustible. El conductor del vehículo fue detenido por un delito contra la seguridad colectiva.
A continuación, los agentes se dirigieron a la finca donde, tras un minucioso registro, hallaron un total de 325 garrafas más ocultas en una cuadra de caballos, que unidas a las 75 garrafas de la furgoneta, sumarían 400 garrafas con 10.000 litros de combustible.
En total, en la operación se han intervenido 800 garrafas conteniendo 20.000 litros de combustible, que tendrían un valor aproximado de 160.000 euros. Además, se han intervenido dos embarcaciones y dos furgonetas de carga. Cuatro personas han resultado detenidas y una más está siendo investigada.



