Una decena de detenidos tras ser desarticulada una trama criminal en el entorno de centros educativos

En la actuación policial se registraron tres inmuebles en una misma plaza, dos en los que se vendían distintas sustancias estupefacientes, y un tercero, donde había un cultivo de marihuana
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Jerez de la Frontera ha sido la ciudad donde la Policía Nacional ha desarrollado un importante operativo contra la venta y distribución de sustancias estupefacientes en zonas cercanas a centros escolares, en lo que se ha denominado operación ‘Puerto’.

Según ha dado a conocer la Comisaría provincial de la Policía Nacional en Cádiz (policia.es), en esta ocasión, los agentes han actuado contra un punto de venta de droga ubicado en las inmediaciones de varios centros de enseñanza de Educación Primaria y Secundaria, que se había convertido en un foco de inseguridad ciudadana en el Distrito Sur de la ciudad jerezana.

Al parecer, la investigación, desarrollada durante varias semanas por agentes especializados en la lucha contra el tráfico de drogas de la Comisaría en Jerez, permitió reunir numerosos indicios y pruebas que apuntaban a una intensa actividad de venta de sustancias estupefacientes en varios inmuebles situados en la Plaza ‘Padre José María Lara’.

Según las pesquisas policiales, consumidores habituales se desplazaban expresamente desde distintos puntos de la ciudad hasta este enclave para adquirir las sustancias, generando un importante problema de convivencia y seguridad en el entorno vecinal.

El operativo policial se llevó a cabo con la correspondiente autorización judicial; y los agentes realizaron entradas y registros en tres viviendas ubicadas en la misma plaza, procediendo a la detención de diez personas -nueve varones y una mujer- como presuntos integrantes de un grupo criminal dedicado a la venta continuada de droga desde dos de los domicilios investigados.

En la tercera vivienda registrada, los agentes localizaron una plantación interior de marihuana instalada en todas las habitaciones del inmueble. La instalación eléctrica estaba conectada de forma ilegal al cuadro general de contadores del edificio, triplicando el consumo habitual de una vivienda y aumentando considerablemente el riesgo de incendio debido a la elevada demanda energética y a la precariedad de la instalación.

En el transcurso de los registros, los agentes intervinieron 165 gramos de cocaína preparados para su venta inmediata, 550 gramos de hachís, 10.000 euros en metálico, balanzas de precisión, armas blancas, dos escopetas de caza y 150 plantas de marihuana.

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