Efectivos de la Guardia Civil adscritos a la Comandancia en Cádiz han detenido en la localidad serrana de Espera a una persona, como supuesta autora de los delitos de tráfico de drogas y defraudación de fluido eléctrico, al tener en el interior de su domicilio una plantación de marihuana.
Según ha informado el Instituto Armado (guardiacivil.es), durante la entrada y registro domiciliario practicado se halló una plantación de marihuana, que arrojó un peso total de 25,400 kilogramos, en el interior de una vivienda particular ubicada en Espera, población de la Sierra de Cádiz. Además, la vivienda se encontraba enganchada al alumbrado público.
La plantación, ubicada en una habitación, constaba de 122 ejemplares de 1,20 metros de altura. Además, otra de las habitaciones se hallaba dispuesta y preparada para albergar otra plantación ‘indoor’. El detenido utilizaba la entrada trasera, que colindaba con la vivienda de su madre, para eludir y dificultar la acción policial.
Las primeras investigaciones, llevadas a cabo por agentes del Área de Investigación del Puesto Principal de Arcos de la Frontera, tuvieron su origen hace unos meses, al tener conocimiento de que en el interior de un domicilio se pudiera estar cometiendo este cultivo ilegal, castigado con penas de cárcel.
Durante las pesquisas, y tras los indicios que se consiguieron en el transcurso de la realización de un laborioso trabajo de investigación, los guardias civiles localizaron el lugar en el que se sospechaba que se pudieran ocultar varias plantaciones de marihuana, y en la que se habían realizado grandes esfuerzos para disimular su existencia, ya que el detenido accedía habitualmente al inmueble por una entrada trasera, oculta a la vista de terceras personas, al encontrarse situada entre su vivienda y la de su propia madre, con el objetivo de evitar ser observado en sus entradas y salidas dificultando así las labores de investigación.
De este modo, se realizó la entrada y registro con mandamiento judicial en la citada vivienda, donde se pudo confirmar las sospechas de los agentes ya que se constató la conexión ilegal al alumbrado público y se localizó en el interior de una de las habitaciones una plantación de marihuana en pleno estado de floración, con un total de 122 ejemplares de 1,20 metros de altura cada una. Todo ello, con una compleja infraestructura eléctrica que se alimentaba de forma ilícita del alumbrado público necesaria para favorecer el crecimiento de las plantas.
Por otro lado, se halló otra habitación que se encontraba totalmente dispuesta y preparada para albergar otra plantación de marihuana de forma inminente.
Por estos hechos, se procedió a la detención de una persona por un delito de tráfico de drogas y otro delito de defraudación eléctrica y a la incautación de las 122 plantas, que arrojaron un peso total de 25,400 kilos.
El detenido y la droga han quedado a disposición del Juzgado en funciones de Guardia de los de Arcos de la Frontera.



