El Ejército examina sus actuales capacidades frente a los retos que plantea el empleo intensivo de drones

La Brigada Legionaria es la unidad de combate experimental designada para llevar a cabo el proceso de adaptación operativa a las nuevas necesidades y exigencias que se están planteando en los distintos escenarios de batalla hoy en día y a futuro
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Como se conoce, el Ejército de Tierra (ET) (ejercito.defensa.gob.es) lleva ya tiempo adaptando recursos y capacidades a los nuevos modos de combate actual y futuro, destacando sobre todo su programación de ‘Fuerza 35’, como modelo para unas unidades terrestres preparadas y eficaces para los nuevos teatros de operaciones que se vienen dando y para los que se den en un futuro a corto, medio y largo plazo.

Por ello, ha tenido lugar en la Base de ‘Viator’, sede de la Brigada Legionaria, en Almería, un ejercicio operativo para evaluar el proceso de transformación hacia la ‘Fuerza 35’, organizado por el Centro de Fuerza Futura, dependiente de la División de Planes del Estado Mayor del Ejército, con la colaboración de la Brigada ‘Rey Alfonso XIII’ II de La Legión (BRILEG), designada como brigada experimental del Ejército de Tierra. en todo este proceso de adaptación.

El objetivo principal del ejercicio ha sido evaluar, integrar y perfeccionar las capacidades actualmente disponibles frente a una de las amenazas más relevantes del entorno operativo actual, como es la proliferación y empleo intensivo de sistemas aéreos no tripulados en escenarios de conflicto recientes.

El ejercicio se ha llevado a cabo en estrecha colaboración con empresas españolas del sector de la Defensa, reforzando el vínculo entre el Ejército de Tierra y la industria nacional como elemento clave para la innovación, la adaptación tecnológica y la soberanía estratégica.

Durante el ejercicio se han integrado distintos medios de detección, identificación, inhibición e interceptación de drones, configurando una defensa coordinada por capas, y llevando a cabo una gestión eficaz del espacio aéreo distinguiendo entre plataformas propias y potencialmente hostiles.

La experiencia obtenida en este ejercicio ha puesto de manifiesto la necesidad de una defensa antidrones (C/UAS) escalonada y multidominio, capaz de detectar, seguir, identificar y neutralizar amenazas aéreas. En este contexto, el Centro de Fuerza Futura actualmente centra sus esfuerzos iniciales a nivel de brigada, integrando sensores y otros equipos, dentro de un sistema común que facilite la interoperabilidad, el mando y control y la toma de decisiones.

En el ámbito internacional, la contribución del Ejército de Tierra en materia C/UAS resulta esencial para la defensa colectiva de la Alianza Atlántica (nato.int), especialmente en el refuerzo del flanco este de la OTAN, donde este tipo de amenazas adquiere una creciente relevancia.

Durante el ejercicio, se ha puesto de relieve el elevado potencial de las pequeñas y medianas empresas españolas, que han demostrado una notable capacidad de innovación, flexibilidad y especialización en este ámbito. El clima de colaboración entre empresas está permitiendo la aportación empresarial de soluciones integradas que permiten disponer de una defensa creíble y disuasoria, fortalece el tejido industrial nacional, impulsa la soberanía tecnológica y contribuye a una mayor autonomía estratégica.

Es tal la necesidad de esta adaptación ante los nuevos modos de combate, que en las mismas instalaciones almerienses se están probando distintos avances en robotización y sensorización en el campo de batalla.

Se trata de la Campaña de Experimentación Táctica, que constituye, como principal marco de ejecución práctica de las actividades de experimentación vinculadas al proceso de transformación del Ejército de Tierra, un espacio de trabajo conjunto y sinérgico donde se comprueba la utilidad, integración y madurez de nuevas capacidades orientadas a la transformación de la Fuerza, en un entorno real.

Para ello, se está contando con personal del Centro de Fuerza Futura, de la BRILEG, de equipos multidisciplinares del Ejército de Tierra, y del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), con el apoyo del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) (inta.es), así como de las empresas de la industria nacional que aportan las tecnologías necesarias y diferentes universidades.

Durante la Campaña de Experimentación Táctica se muestran los distintos avances tecnológicos en puestos de mando; diferentes sistemas aéreos no tripulados (UAS), entre los que se incluyen aquellos con misiones de carga, de reconocimiento, inteligencia y seguridad (ISR); modelos de visión en primera persona (FPV) y municiones merodeadoras; sistemas terrestres no tripulados (UGV), que incluyen modelos armados, de apoyo logístico y multipropósito, así como medios contra-UAS tanto aéreos como otros empleados por personal en tierra.

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