Bajo la apariencia de una vivienda habitada por un individuo y sus dos hijas, una de ellas menor de edad, la Guardia Civil ha encontrado y desarticulado en la localidad de Chiclana de la Frontera un punto de venta de drogas instalado en dicho inmueble, y que era muy visitado por drogodependientes.
El punto de venta desarticulado se había instalado en una vivienda ocupada por parte de un grupo criminal desplazado desde Sevilla. Las ventas de estupefacientes se realizaban en presencia de dos jóvenes de 17 y 19 años de edad, respectivamente, hijas de la persona que la trama había puesto al frente del punto de venta. En el registro realizado se han incautado numerosos efectos relacionados con los hechos investigados.
La investigación y explotación del operativo han tenido lugar tras tener conocimiento los guardias civiles del Área de Investigación del Puesto Principal de Chiclana, adscritos a la Comandancia en Cádiz (guardiacivil.es), de la existencia de un punto de venta de estupefacientes muy activo, que se había instalado en una vivienda ocupada de la localidad, y al que se desplazaban numerosos adictos para comprar sus dosis, generando entre los vecinos de la zona un creciente malestar por los hurtos y pequeños hechos delictivos que estaban minando la convivencia del barrio.
Tras realizar numerosas vigilancias y servicios encaminados a la comprobación de los hechos, esta labor investigadora ha permitido constatar la existencia de una estructura criminal organizada, dirigida por un individuo asentado en Sevilla, quien se encargaba del abastecimiento periódico de sustancias estupefacientes a este punto de venta y consumo.
Dicho individuo ubicaba a distintos subalternos en inmuebles previamente ocupados en Chiclana de la Frontera, con la finalidad de llevar a cabo las labores de distribución, siendo uno de ellos el ahora detenido. En este caso concreto, al frente del mismo, los propietarios verdaderos de la droga, habrían puesto como responsable a un varón de la localidad con antecedentes por este tipo delictivo, que conviviría en el domicilio con sus dos hijas, desplazándose personal de la organización desde Sevilla para realizar las entregas de estupefacientes y saldar cuentas.
La actividad ilícita se desarrollaba de forma sistemática, organizada y continuada desde dos viviendas próximas entre sí, ambas ocupadas ilegalmente, que eran utilizadas como puntos de apoyo para la venta de droga. Una de ellas era empleada como principal punto de distribución, funcionando como una auténtica ‘narcovivienda’.
En dichos inmuebles se llevaba a cabo la venta constante de sustancias estupefacientes, principalmente cocaína, dirigida a consumidores con un alto grado de dependencia, lo que incrementa notablemente la gravedad de los hechos investigados. Asimismo, no se descarta que el ahora detenido encomendara a sus propias hijas realizar labores de vigilancia en las inmediaciones del punto de venta, con la finalidad de alertar de la presencia policial y garantizar la continuidad de la actividad delictiva.
El detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Chiclana de la Frontera en funciones de Guardia, continuando las actuaciones policiales para el total esclarecimiento de los hechos y la detención del resto de implicados. La operación se ha saldado, hasta el momento, con la detención de un varón de 48 años de edad como presunto autor de un delito contra la salud pública y de pertenencia a grupo criminal, continuando la investigación abierta para la localización y detención del resto de implicados.



