Una amplia operación de la Policía Nacional contra la denominada por los investigadores ‘red de redes del hachís’ ha permitido localizar en la Ciudad Autónoma de Ceuta una compleja infraestructura subterránea destinada a introducir toneladas de estupefaciente en España. El ‘narcotúnel’, con un acceso camuflado detrás de un refrigerador insonorizado de grandes dimensiones, tenía tres niveles -pozo de descenso, una cámara intermedia para almacenar los fardos y una línea final hacia Marruecos-, y un sistema de raíles, vagones, poleas y grúas para mover palets de hachís. Este sistema permitía a los narcos importar toneladas de hachís de la forma más segura, avalando así los envíos.
En estos momentos, las autoridades españolas están coordinándose con las alauitas, con el fin de hallar el punto de acceso a dicha infraestructura subterránea desde territorio marroquí.
La localización del ‘narcotúnel’, oculto bajo una nave industrial, ha desvelado que su elaborado diseño permitía trasladar los fardos de hachís sin contacto visual directo entre los participantes en el alijo. Para su correcto funcionamiento -según han informado el Ministerio de Interior (interior.gob.es) y la propia Policía Nacional (policia.es) en sus canales de distribución-, la organización había instalado sistemas de bombeo e insonorización que mantenían operativa la infraestructura sin levantar sospechas.
Desde la entrada del túnel había que descender por un pozo hasta un nivel intermedio, donde se apilaban los fardos de hachís en palets antes de su extracción hasta el exterior, en lo que se conocía como la ‘narcodespensa’. Allí, los fardos eran preparados y almacenados tras subirlos gracias a un sistema de grúas y poleas diseñado para mover cargas pesadas desde un nivel inferior. En este nivel es donde empezaba el laberinto propio de una mina, ya que estaba perfectamente estructurado con vagones que se movían a través de un sistema de raíles de compleja construcción y propio de obras de ingeniería perfectamente diseñadas.
Para mantener el túnel operativo se precisaban dos potentes bombas de achique para el agua, debido a la existencia de depósitos naturales de agua subterránea. Este sistema estaba permanentemente en funcionamiento sin ser percibido por personas ajenas, gracias al perfecto acondicionamiento de insonorización de la nave.
Para llegar hasta la completa desarticulación del entramado, la Policía Nacional ha desarrollado la operación en varias fases, dando comienzo en febrero de 2025 tras centrar sus pesquisas en una organización criminal asentada en Ceuta con capacidad para mover grandes cantidades de hachís hacia la península y Europa.


Los dispositivos de vigilancia permitieron identificar la cúpula del entramado, concretando los investigadores que dos personas lideraban la red. Una, desde Marruecos, que fue detenida el pasado 26 de marzo, que estaba considerada como el ‘narcoarquitecto’ y ‘patrón de los túneles’, así como también presunta responsable del otro túnel descubierto el pasado año por la Guardia Civil. Y otra persona en Ceuta -donde se negociaban los envíos y se cerraban los acuerdos-, dueña de toda la droga intervenida.
Un incendio en una vivienda de la barriada ceutí de ‘El Príncipe’ ocurrido pocos meses más tarde permitió la intervención de 510 kilogramos de hachís y vincular directamente el inmueble con la logística del grupo. Durante los meses de mayo y junio pasados la red demostró su capacidad para realizar transportes masivos mediante camiones de gran tonelaje. Los agentes interceptaron 432 kilogramos de hachís en el barrio de ‘Las Cabrerizas Altas’. Pero la mayor aprehensión tuvo lugar en junio, cuando se incautaron en Almería 15.000 kilos del mismo estupefaciente en un tráiler procedente de Nador.
Continuando con la investigación, especialmente en el caso de las distintas vías de comunicación que la trama utilizaba y los procedimientos de actuación -como activos coordinadores de ‘narcolanchas’ que operan en La Línea de la Concepción, así como con otros individuos afincados en Galicia y comprometidos en el transporte de la droga con pesqueros-, en agosto último cerraron el acuerdo para importar la droga hasta Galicia, al haber sido atacada la ruta del sur con la ‘caída’ o pérdida de las 15 toneladas en Almería ya reseñada.
En el último trimestre del año pasado, la investigación reveló la peligrosidad y la expansión geográfica de la red. En noviembre, tras una persecución en la zona de Málaga, se intervinieron 480 kilogramos de hachís transportados en una furgoneta de la organización. Un mes más tarde ya barajaban la opción del túnel como método principal para la introducción de la droga en España.
Con todas las evidencias en poder de los investigadores se planificó un amplio operativo en el que más de 250 agentes han realizado 29 entradas y registros en domicilios de Ceuta, Marbella, Villablanca, Los Barrios y Pontevedra, donde se han aprehendido otros 228 kilogramos de hachís adicionales y 88 kilos de cocaína en un trastero.
La investigación, bajo la tutela del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 y la Fiscalía de Ceuta, se ha saldado con un total de 27 detenciones, más de 17 toneladas de droga intervenida, 1.430.000 euros en efectivo, 66 equipos de comunicación y 15 vehículos de lujo.



