La presente campaña antártica pasa página con el arriado de la Bandera en la Isla Decepción por el Ejército de Tierra

Durante los tres últimos meses, militares del Ejercito y de la Armada, además de científicos de distintos organismos y entidades públicas, han llevado a cabo varios proyectos conjuntos en el continente helado, fundamentalmente desde los laboratorios de las bases 'Juan Carlos I' y 'Gabriel de Castilla'
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Con el arriado de la Bandera en el destacamento del Ejército de Tierra en la Isla Decepción, se ha cerrado la Base Antártica ‘Gabriel de Castilla’ y se ha iniciado el retorno a nuestro país por parte de los componentes de la XXXIX edición de la Campaña Antártica. Previamente, se llevó a cabo a mediados de la pasada semana el cierre de la Base ‘Juan Carlos I’ en la Isla Livingston, distante ambas bases unas veinte millas náuticas, en el archipiélago de las islas Shetland del Sur.

Durante tres meses, la expedición antártica ha llevado a cabo diversas actividades científicas en el continente helado, siendo ésta la más extrema en clima y distante del territorio nacional que se lleva a cabo cada año por las Fuerzas Armadas españolas y científicos de distintas ramas y organismos

En el caso del Ejército de Tierra (ET) (ejercito.defensa.gob.es), responsable de la Base ‘Gabriel de Castilla’ -la Base ‘Juan Carlos I’ depende del Centro Superior de Investigaciones Científicas (utm.csic.es)-, el pasado viernes se ha procedido al arriado de la Bandera y al embarque en el Buque de Investigación Oceanográfica de la Armada (BIO) ‘Hespérides’ -A33- (armada.defensa.gob.es) de los víveres sobrantes, material científico, el equipo destinado a los contenedores y el material que sería estibado en cubierta, así como los residuos, que fueron correctamente segregados y clasificados. También se completó la limpieza final de la zona de vida y módulo dormitorio, se retiraron los últimos residuos, el material que permanecerá en la Antártida durante el invierno austral fue debidamente guardado y protegido y, con el arriado, se representó el cierre de la base hasta la próxima campaña antártica española.

Hay que destacar que, durante estas labores previas a la clausura de la base, el destacamento militar recibió la visita del agregado militar de la Embajada Española en Chile, capitán de Navío Juan Luis Benavides, quien estuvo acompañado por el comandante Javier Abizanda, jefe de la unidad militar del ET en la Antártida, quienes giraron visita a las instalaciones antes de su cierre.

Como se conoce, entre las actividades divulgativas y científicas que tanto el Ejército como la Armada y la comunidad científica española realizan cada edición, está la campaña ‘Apadrina un pingüino’, dirigida especialmente a los escolares españoles. Precisamente, según el Diario de Operaciones de la Campaña Antártica 2025/2026, se ha apadrinado 88.136 ejemplares, han participado 675 colegios y un total de 17.300 alumnos de todo el país en estos tres meses de campaña.

Entre los trabajos científicos que han realizado en la ya pasada campaña antártica miembros de organismos y entidades científicas de todo el país, destacan los componentes desplazados por la Universidad de Cádiz (UCA) (uca.es), que han profundizado en dos proyectos de investigación que sostienen y refuerzan la obtención de datos en un entorno especialmente exigente para el trabajo científico.

Se trata de los proyectos ‘Geo2ocean’ -dedicado al mantenimiento de series históricas geodésicas, geotérmicas y oceanográficas en las islas Livingston y Decepción- y ‘Atmsehet’ -que investiga la compleja actividad tectónica asociada al proceso de subducción entre la microplaca de Phoenix y la placa Antártica, así como la actividad volcanotectónica del rift de expansión del mar de Bransfield-. En suma, se trata de proyectos centrados en el seguimiento de procesos geodinámicos y en la mejora de series temporales de observación esenciales para estudios a medio y largo plazo en la Antártida.

Dentro de estos proyectos por parte de la Universidad de Cádiz han participado los profesores Manuel BerrocosoAmós de Gil y Belén Rosado, en coordinación con personal investigador y técnico de instituciones como el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), el Real Instituto y Observatorio de la Armada (ROA), la Universidad de Granada (ugr.es) y la Universidad de Módena y Reggio Emilia (unimore.it). Las actividades programadas se llevaron a cabo en las bases antárticas españolas ‘Juan Carlos I’, en Isla Livingston, y en la ‘Gabriel de Castilla’, en Isla Decepción, además de a bordo del BIO ‘Hespérides’.

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