El radar de vigilancia aérea AN/TPS-43M, perteneciente al operativo del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA), con base en el Acuartelamiento de Tablada (Sevilla) y desplegado en Rumanía, ha alcanzado un nuevo hito, al superar las 24.000 horas de servicio. Este radar está desplegado en el acuartelamiento aéreo de Schitu y forma parte del Destacamento Aereotáctico (DAT) ‘Tigru’.
Este acuartelamiento aéreo rumano se encuentra integrado en la Defensa Aérea y Antimisil de la OTAN (NATINAMDS) (nato.int), como una de las capacidades contempladas en el ‘Standing Defense Plan – Persistent Effort’ de la Alianza Atlántica.
El seguimiento informativo de los diversos hitos de este complejo radar español lo realiza el Estado Mayor de la Defensa (EMAD) (emad.defensa.gob.es), que en sus canales de distribución ha dado a conocer que, tras efectuarse por completo el relevo del personal militar destacado hasta el pasado mes de noviembre, ya se encuentra plenamente operativo el X contingente ‘Tigru’, al mando del comandante Yedri Rodríguez Esquivel, y formado por 40 aviadores del Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es).
En esta línea, el EMAD destaca que la continuidad, capacitación y profesionalidad demostrada por cada una de todas las rotaciones de aviadores que se han hecho cargo de este radar sevillano «han sido claves para mantenerlo en plenas condiciones operativas frente a las necesidades y exigencias de la misión en un entorno complejo».
Estas 24.000 horas de servicio cobran especial relevancia por la complejidad logística que implica sostener un radar táctico fuera del territorio nacional. Operar un sistema de armas proyectado a casi 3.000 kilómetros de su base supone asegurar de forma permanente y profesional su mantenimiento, sostenimiento, infraestructura y comunicaciones; además de mantener la seguridad y el bienestar de los militares, así como la coordinación con organismos locales y aliados. Además, mantener su eficacia diaria requiere también de una planificación precisa y una capacidad de adaptación constante, sostiene el EMAD.
Después de tres años desplegado en la localidad de Schitu, a orillas del Mar Negro y cerca de Constanza, el radar AN/TPS-43M del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) sigue mostrando el compromiso firme y continuo de España con la vigilancia y protección aérea en el flanco este de la OTAN, en el marco de la operación ‘Enhanced Air Policing – RDR’ (eAP-RDR).
Este radar del GRUMOCA desplegado en el DAT ‘Tigru’ forma parte de la operación de Defensa Aérea y Antimisil Integrada de la OTAN. En este operativo también se integran otros despliegues de fuerzas españolas, como una Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) ‘Nasams’, en Letonia; una batería ‘Patriot’, en Turquía; así como el Destacamento Aerotáctico (DAT) ‘Vilkas’, que está ubicado en Lituania y forma parte de las misiones de Policía Aérea en el Báltico.






