Miembros de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz han detenido a una persona cuando repostaba 1.000 litros de gasolina en un depósito ubicado en el interior de una furgoneta de alquiler. El vehículo fue sorprendido en una gasolinera de las denominadas ‘de bajo coste’ de la localidad serrana de Arcos de la Frontera mientras repostaba unos 1.000 litros de combustible en un depósito oculto en la parte trasera del mismo. El detenido, para pasar desapercibido, vestía indumentaria que simulaba estar ejerciendo algún tipo trabajo como operario.
Finalmente, el vehículo fue interceptado por la Guardia Civil del Puesto Principal de Arcos de la Frontera (guardiacivil.es) que procedió a la detención de esta persona, acusándola de un delito de tenencia de sustancias inflamables o explosivas. El detenido, tras ser puesto a disposición judicial, se ha decretado su ingreso en prisión.
Los hechos ocurrieron cuando los guardias civiles de la Unidad de Seguridad Ciudadana del puesto de Arcos de la Frontera tuvieron conocimiento de una actividad sospechosa que se estaba llevando a cabo en una gasolinera tipo ‘low cost’ de aquella localidad.
Una vez comprobados los hechos por los agentes del Instituto Armado, éstos corroboraron que se estaba cometiendo una actividad ilícita, al detectar a una persona repostando combustible en un depósito muy diferente, y que nada tenía que ver, con el depósito propio y original de la furgoneta para su uso cotidiano.
Por estos hechos, los agentes de servicio procedieron a la identificación del conductor y pudieron comprobar que el detenido -que vestía una indumentaria simulando que ejercía algún tipo de trabajo como operario, intentando pasar desapercibido-, había acabado de repostar unos 1.000 litros, aproximadamente, en el interior de un depósito de grandes dimensiones que tenía oculto en la parte trasera de la furgoneta.
Finalmente, la Guardia Civil procedió a la detención de esta persona por un delito de tenencia de sustancias inflamables o explosivas.



