Emotivo acto de despedida del Almirante de la Flota, almirante Eugenio Díaz del Río Jáudenes

La ceremonia ha tenido lugar en la cubierta de vuelo del Buque de Asalto Anfibio 'Castilla'. El almirante Díaz del Río ha sido oficial de la Armada durante más de cuarenta y cinco años
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El Buque de Asalto Anfibio LPD ‘Castilla’ -L52-, atracado en la Base Aeronaval de Rota, ha sido el escenario elegido para desarrollar la ceremonia de despedida del Almirante de la Flota (ALFLOT), almirante Eugenio Díaz del Río Jáudenes, quien ha ostentado este cargo desde el 23 de febrero de 2021.

La Armada Española (armada.defensa.gob.es) ha dado a conocer en sus canales de difusión la celebración de este acto, celebrado, como se conoce, a bordo de una de las unidades más emblemáticas de la Flota, el ‘Castilla’.

Durante sus más de cuarenta y cinco años como oficial en la Armada, el almirante Díaz del Río ha servido en multitud de organizaciones militares y civiles, nacionales e internacionales, habiendo ejercido el mando de diversos buques y unidades. Ha participado en numerosos ejercicios y operaciones. Nacido en Vigo, ingresó en la Escuela Naval Militar en agosto de 1980, obteniendo a la finalización de sus estudios en 1985 el empleo de alférez de Navío con el número 1 de su promoción.

En septiembre de 2015 ascendió a contralmirante, asumiendo el cargo de Jefe de la División de Planes del Estado Mayor de la Armada. En julio de 2016 fue designado Jefe de Estado Mayor del Mando Marítimo Aliado (MARCOM) en Northwood (Reino Unido), ascendiendo al empleo de vicealmirante en abril de 2018.

Ya en agosto de 2019 fue destinado al Estado Mayor de la Armada como Jefe de la División de Planes. En mayo de 2020 es nombrado comandante del Cuartel General Marítimo de Alta Disponibilidad (COMCGMAD) y, en febrero de 2021, ascendió a almirante y fue nombrado Almirante de la Flota.

En su despedida el ALFLOT, rodeado de autoridades civiles y militares, de representantes del mundo académico y empresarial, así como de sus familiares y amigos más directos, manifestó que «lo que más me llena de orgullo es el haber podido servir a España y a la Armada. He tenido el privilegio de ser parte de una comunidad que se caracteriza por la lealtad, la disciplina y el sacrificio, porque, en definitiva, esto es una religión de hombres honrados, que diría Calderón de la Barca».

El almirante, en sus palabras de despedida, afirmó que ha pertenecido y siempre será miembro de «una Armada cargada de tradiciones, pero también de innovación, espíritu de combate y voluntad de vencer, de la cual me siento muy orgulloso de haber formado parte».

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