En las últimas semanas, componentes de la XIII Compañía de la I Bandera del Tercio ‘Gran Capitán’ 1º de La Legión, con base en Melilla, se han desplazado hasta la península, con el fin de realizar un ejercicio Alfa en las Minas del Marquesado, en la localidad granadina Alquife. El ejercicio ha consistido básicamente en llevar a cabo todo tipo de operaciones en zona urbana.
Según ha informado el propio Tercio ‘Gran Capitán’ a través de los canales de distribución del Ejército de Tierra (ejercito.defensa.gob.es), estas maniobras han tenido como objetivo principal mejorar la instrucción de los legionarios en escenarios urbanos, así como consolidar el adiestramiento de la compañía en todo tipo de operaciones en este tipo de entornos que, como se conoce, viene a ser uno de los entornos operativos más complejos y desafiantes de la guerra moderna.
Durante las jornadas en las que duró el ejercicio los legionarios pudieron poner en práctica todos sus conocimientos sobre combate en zonas urbanas en uno de los parajes más realistas posibles.
Durante la realización del ejercicio se perfeccionó la instrucción de los legionarios y se simularon acciones tácticas necesarias para consolidar el adiestramiento a nivel sección; tras acabar esta parte de las maniobras se comenzó la preparación para realizar el ejercicio táctico final, que tenía como objetivo consolidar el nivel de adiestramiento de la compañía en cualquier tipo de operación en entornos urbanos.
El supuesto táctico final comenzó con su correspondiente preparación para el combate, planeamiento, exposiciones sobre plano y croquis, municionamiento, así como preparación del equipo. Estas fueron algunas de las actividades llevadas a cabo por todos los miembros de la compañía, para continuar con la inserción del personal hasta un punto del terreno cercano a las Minas del Marquesado, desde donde se dirigieron a pie hacia una zona donde se montó una Base de Patrullas, desde la cual realizar los últimos preparativos y matizar los últimos flecos de planeamiento antes de iniciar la infiltración hasta el objetivo asignado.
En plena madrugada, la compañía inició una aproximación en orden de combate hacia el poblado, con la misión de limpiar de presencia enemiga las Minas. De este modo, se lograría acabar con la presencia hostil en la zona para, posteriormente, llevar a cabo las operaciones de estabilización y apoyo a las autoridades civiles en la zona.
Con las primeras luces del día los legionarios iniciaron la limpieza del poblado, que se alargó durante toda la mañana debido a la complejidad del entorno y el empeño del enemigo; sin embargo, los legionarios cumplieron con la misión.
Al acabar el ejercicio táctico, los legionarios controlaron todo el material desplazado al ejercicio, se realizó el mantenimiento necesario y se cargó todo el material en los vehículos para su vuelta a Melilla.





