El Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo25’ ya opera bajo bandera de la Alianza Atlántica

La agrupación naval española lleva a cabo ejercicios multinacionales en el Mediterráneo central y en zonas de entrenamiento en Croacia, Eslovaquia y Rumanía
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El Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo25’ se acaba de integrar en las Fuerzas Navales de Ataque y Apoyo de la Alianza Atlántica -STRIKFORNATO- (sfn.nato.int), cuyo cuartel general se ubica en Oeiras (Portugal), para realizar las actividades operativas conjuntas de carácter defensivo ‘Neptune Strike 25’ en aguas del mar Mediterráneo.

Bajo el mando y control de STRIKFORNATO, los buques que componen ‘Dédalo25’ ejecutarán en los próximos días ataques de largo alcance desde el Mediterráneo central sobre zonas de entrenamiento con fuego real en Croacia, Eslovaquia y Rumanía. En este contexto, las misiones de vuelo de los aviones cazabombarderos de dotación que despeguen del buque portaeronaves y de asalto anfibio ‘Juan Carlos I’ -L61-, a su vez, buque insignia de la Flota, contarán con el apoyo de controladores multinacionales de ataque terminal conjunto -JTAC- en tierra en Croacia, Eslovaquia y Rumanía.

Estos JTAC están cualificados para dirigir las acciones de aeronaves militares involucradas en apoyo aéreo cercano y otras operaciones aéreas ofensivas desde una posición avanzada. En el caso de Eslovaquia y Rumanía, los JTAC serán militares españoles de las misiones OTAN desplegadas en esos países.

La Armada (armada.defensa.gob.es) y el Estado Mayor de la Defensa (emad.defensa.gob.es) han informado en sus canales de distribución de las diversas actividades de ‘Dédalo25’, y de que, al utilizar también el espacio aéreo húngaro en estos ejercicios, una parte esencial de estas misiones de vuelo será el reabastecimiento en vuelo mediante el uso de aviones cisterna polivalentes proporcionados por la fuerza aérea italiana (aeronautica.difesa.it).

Sobre esta integración y el hecho de realizar un adiestramiento multinacional, el contralmirante Antonio González del Tánago de la Lastra (comandante de ‘Dédalo25’) refiere que «la transferencia de autoridad de nuestro grupo operativo pone de manifiesto el compromiso sostenido de España con las medidas de disuasión y aseguramiento más amplias de la OTAN». Asimismo, considera que «el aumento de las capacidades de nuestras fuerzas refleja el exitoso proceso de mejora y adaptación a los nuevos retos de seguridad mundial en los últimos años».

Para todas estas operaciones multidominio, combinadas y conjuntas el Grupo de Combate Expedicionario ‘Dédalo’ se encuentra equipado, entrenado y alistado para intervenir en todos los dominios, como son los marítimo, aeroespacial, terrestre, y ciberespacial, contando para ello con una amplia gama de medios y avanzada tecnología. Estos medios, así como sus tácticas y procedimientos, son interoperables con el resto de los ejércitos, así como con las marinas y ejércitos de países aliados. Además, es capaz de desplegarse por todo el mundo durante un largo periodo de tiempo y de llevar a cabo ataques de largo alcance en el campo de batalla multidominio, así como en el dominio cibernético.

Hasta mediados del presente mes de julio se extenderán las actividades del Grupo ‘Dédalo25’ (en éste, su segundo despliegue en el presente año) en aguas del océano Atlántico y del mar Mediterráneo, tras navegar por el Estrecho de Gibraltar. En cuanto a su composición, en el presente despliegue está articulado en torno al LHD ‘Juan Carlos I’, que transporta aviones Harrier y helicópteros de la Flotilla de Aeronaves de la Armada (FLOAN), acompañado por el buque de asalto anfibio LPD ‘Galicia’ -L51-; la fragata ‘Blas de Lezo’ -F103-, con capacidades mejoradas de defensa antiaérea; el buque de aprovisionamiento de combate (BAC) ‘Cantabria’ -A15-; además de un Batallón Reforzado de Desembarco de Infantería de Marina, una Unidad Aérea Embarcada y un escalón médico embarcado de nivel Role2.

Estos despliegues muestran la capacidad de la Armada para liderar y proyectar una fuerza expedicionaria en y desde la mar. Al tiempo, en su caso, pueden integrarse y operar con otras unidades o agrupaciones aliadas. Por ello, las fuerzas españolas forman parte de un reducido grupo de países OTAN que pueden imponer la libertad de navegación y maniobra, asegurar los puntos de estrangulamiento marítimos y proteger la línea marítima de comunicaciones.

Recientemente, la Armada demostró estas capacidades con la aportación de sus medios al mayor ejercicio de la OTAN en 2025 -el ‘Steadfast Dart’-, y también a la actividad operativa de vigilancia en tiempo de paz -el presente ‘Neptune Strike’-, que se realiza de forma periódica en espacios marítimos de la Alianza Atlántica.

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