Efectivos de la Comisaría de la Policía Nacional en Jerez de la Frontera (policia.es) han encabezado una investigación desarrollada hasta lograr la desarticulación de un grupo criminal en la localidad, dedicado presuntamente a la comisión de delitos de falsedad documental, estafa, favorecer la inmigración clandestina y delitos contra los derechos de los trabajadores.
De momento, hay cinco personas arrestadas, cuyas detenciones se han llevado a cabo en distintas provincias españolas, entre otras, Cádiz, Málaga y Las Palmas de Gran Canaria. Igualmente, las actuaciones continúan abiertas contra otros implicados que han sido citados para comparecer ante la autoridad competente, el Juzgado de Instrucción número 2 de los de Jerez de la Frontera, que entiende el caso.
Según ha dado a conocer la Comisaría Provincial en Cádiz, la investigación se inició a raíz de una denuncia interpuesta en junio del pasado año en la Comisaría jerezana, en la que un ciudadano manifestó haber entregado una importante cantidad de dinero a cambio de la realización de trámites de extranjería que nunca llegaron a efectuarse.
Fruto de las gestiones practicadas por el Grupo de Extranjería de la Comisaría Provincial de Cádiz, se ha acreditado la existencia de una estructura organizada que utilizada para su fin dos domicilios de Jerez de la Frontera, desde donde se realizaban empadronamientos fraudulentos de ciudadanos extranjeros que no residían en esos domicilios. Estos empadronamientos se efectuaban mediante contratos de arrendamiento ficticios, valiéndose incluso de inmuebles en condiciones de inhabitabilidad.
La finalidad era obtener certificados de empadronamiento con los que regularizar la situación administrativa de los beneficiarios o acceder a ayudas y servicios públicos.
También se ha confirmado la emisión de, al menos, 19 cartas de invitación desde una misma persona, facilitando así la entrada en territorio nacional de ciudadanos extracomunitarios sin visado, que posteriormente incumplían los plazos legales de estancia con la intención final de establecerse de forma irregular.
Entre los implicados figuran personas que tenían distintos papeles dentro de la organización. Así, había desde quien gestionaba las invitaciones y los empadronamientos a cambio de contraprestaciones económicas, hasta quienes colaboraban en labores logísticas, como el transporte de los ciudadanos hasta el Ayuntamiento o sus lugares de trabajo. También se ha identificado a un letrado presuntamente implicado en la falsificación de documentación relativa a los contratos de arrendamiento empleados para los empadronamientos ficticios.
Parte de los beneficios económicos obtenidos a través de esta red procedían de pagos realizados por los ciudadanos extranjeros, bien mediante transferencias o a través de plataformas digitales, ya que quedaban reflejadas en los registros las operaciones realizadas.



