La celebración de un aniversario siempre es motivo de alegría para los celebrantes y allegados. Y más si se trata de una institución tan prestigiosa y reconocida como la propia Guardia Civil.
Independientemente de los actos conmemorativos organizados en todo el territorio nacional estos días, ha tenido una especial significación la conmemoración de este 181 aniversario fundacional en la propia tierra que acogió al nacer a la Benemérita y su reglamentación, la localidad serrana de Villamartín (Cádiz), donde Francisco Javier Girón y Ezpeleta, II Duque de Ahumada y que llegó a ostentar el grado de Teniente General del Ejército, en 1844 recibió el encargo de SM la Reina Isabel II de la de la constitución del Cuerpo de la Guardia Civil para combatir el bandolerismo y dar protección a las zonas rurales de España.
Con tal motivo, el Ayuntamiento de Villamartín y la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz organizaron una conmemoración que consistió en la inauguración de una avenida dedicada al Instituto Armado y la apertura de una rotonda dedicada al Duque de Ahumada en el municipio serrano.
Estos actos estuvieron presididos por la subdelegada del Gobierno en Cádiz, Blanca Flores Cueto; el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz, coronel Luis Martín Velasco; la alcaldesa de la localidad, Susana Toro Troya; y el Almirante Segundo Jefe del Arsenal de Cádiz, contraalmirante Fernando Poole Quintana. También se encontraba en representación de la familia del fundador de la Benemérita Javier Chico de Guzmán y Girón, VI Duque de Ahumada.
La ceremonia consistió en un acto público en el que se descubrieron las placas conmemorativas en la rotonda y en la avenida, y se pronunciaron varios discursos por el jefe de la Comandancia, la subdelegada del Gobierno y la alcaldesa de Villamartín; hubo homenaje a los caídos y una Fuerza, compuesta por secciones de las especialidades de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, desfiló delante de las autoridades y asistentes al acto.
Cuando Isabel II encarga al Duque de Ahumada la constitución de la Guardia Civil, Francisco Javier Girón y Ezpeleta se desplaza hasta Villamartín, en la Sierra de Cádiz, y en su finca del ‘Rosalejo’ redacta la conocida ‘cartilla’ de la Guardia Civil, como un compendio de principios básicos que deben regir la vida de un guardia civil, definiéndolos con claridad, y basándolos en el honor, la disciplina, la moralidad, el espíritu de sacrificio, la fidelidad al deber, la dignidad, la prudencia y la firmeza, los buenos modales o el aseo personal, por ejemplo, y que hoy en día se mantienen vigentes desde su aprobación en 1845.






