Marruecos ha localizado la entrada del narcotúnel encontrado en Ceuta en una vivienda situada dentro de una zona de carácter militar, lo que confirma las sospechas sobre la envergadura y sofisticación de esta infraestructura subterránea empleada por el narcotráfico para introducir alijos de hachís en territorio español.
Dicho hallazgo ha sido difundido por el medio alauita Alyaoum24.com (alyaoum24.com), del que se ha hecho eco el rotativo comarcal campogibraltareño del Grupo Editorial Joly, el periódico Europa Sur (europasur.es).
La revelación llega casi dos meses después de que la Guardia Civil (guardiacivil.es) descubriese la salida de esta galería, de más de 50 metros de longitud, excavada a 12 metros de profundidad bajo una nave abandonada del polígono del Tarajal, en Ceuta. Desde entonces, la investigación ha estado en marcha por ambos países, destacando el sigilo oficial con el que han trabajado las autoridades, especialmente las marroquíes, hasta que se ha dado a conocer este hallazgo, que confirma las sospechas de que para llevar a cabo este narcotúnel ha sido necesaria la participación y/o colaboración de determinadas personas bien asentadas en la administración marroquí, ya que este acceso se encuentra en un área restringida en un destacamento militar.
Según el citado medio alauí, varias personas han sido ya identificadas como presuntas implicadas en la construcción y ampliación del túnel, y su detención se espera en los próximos días. La Policía Judicial marroquí ha asumido la investigación, en la que no se descartan ceses en altas instancias, habida cuenta de que la infraestructura fue levantada en una zona bajo control del Ejército.
Entre los investigados figura un individuo con antecedentes por tráfico de drogas en Tetuán, que podría ser uno de los principales artífices del proyecto. Las fuerzas de seguridad marroquíes lograron acceder a la cavidad gracias a una empresa de Alhucemas, que desplazó a operarios hasta el lugar. Fueron ellos quienes, desde una zona conocida como el Arroyo de las Bombas, consiguieron perforar el terreno y alcanzar el túnel.
Por su parte, la Guardia Civil sostiene que la infraestructura necesitó maquinaria pesada y conocimientos de ingeniería, y apunta a una logística compleja imposible sin la colaboración de actores a ambos lados de la frontera. La investigación está dirigida por la Audiencia Nacional por la parte española. El hallazgo del túnel fue la culminación de meses de pesquisas que comenzaron tras interceptar varios camiones cargados de hachís en Algeciras, Sevilla y Málaga, procedentes de Ceuta.



