La ‘Santa María’ regresa a Rota tras más de cinco meses desplegada en el Golfo de Adén, océano Índico y mar Arábigo

El buque ha navegado más de 33.000 millas náuticas, lo que viene a ser más de una vuelta al mundo, y ha recalado en puertos de tres continentes diferentes
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La Fragata ‘Santa María’ -F81- ya está en casa. Ya se encuentra en su muelle de atraque en la Base Aeronaval de Rota, a donde ha llegado tras pasar más de cinco meses de misión en el Golfo de Adén, océano Índico y mar Arábigo integrada en la operación Atalanta de la Unión Europea.

Durante su despliegue, y tras el repunte de piratería marítima existente en las aguas del océano Índico desde noviembre de 2023, la ‘Santa María’, entre otros hechos que ha cubierto, ha monitorizado y esclarecido el ‘robo armado’ en la mar y liberación del pesquero chino ‘FV 578’, así como la localización y asistencia tras la liberación del pesquero yemení ‘Al Najma’.

El navío ha realizado en total 59 abordajes amistosos a buques en el área de operaciones; se han atendido diferentes alertas de la comunidad marítima internacional, incluyendo las misiones denominadas SOLAS (seguridad de la vida en el mar); ha monitorizado y acompañado a buques del Programa Mundial de Alimentos (WFP); ha realizado adiestramientos con la policía y guardacostas somalíes tanto en Mogadiscio como en Bosaso; se ha auxiliado al Gobierno Federal de Somalia para identificar actividades relacionadas con las pesca ilegal y se han realizado diferentes ejercicios con las marinas amigas y aliadas que operan en la región (Japón, Omán, Kenia, Corea del Sur, etc…).

Debido a la inestabilidad existente en las aguas del sur del mar Rojo y del Golfo de Adén, con motivo de los ataques de los hutíes en las aguas, la fragata española dispuso a bordo de nuevos equipos antidrón y armamento de la industria nacional para contrarrestar de manera exitosa la amenaza existente contra vehículos aéreos y de superficie no tripulados.

La ‘Santa María’ ha navegado más de 33.000 millas náuticas, lo que equivale a más de una vuelta al mundo; ha recalado en nueve puertos de tres continentes diferentes, siendo la primera vez que una unidad de la 41 Escuadrilla de Escoltas de la Armada Española atracaba en los puertos de Tanga (Tanzania) y Antsiranana (Madagascar).

Las zonas de mayor interés en las que se han centrado los esfuerzos del navío en sus doce patrullas contra piratería han sido las ribereñas de Somalia en el Golfo de Adén, Cuerno de África y cuenca de Somalia, al este del país, llegando hasta el canal de Mozambique, donde se concentran actualmente las principales rutas marítimas tras la reducción a casi un tercio por el mar Rojo.

Hay que significar que la ‘Santa María’ ha sido buque de mando durante todo su despliegue, bajo mando de un comodoro portugués -Force Commander- que, con su estado Mayor internacional embarcado, ha conducido la operación bajo las directrices del Cuartel Operacional de la Unión Europea ubicado en la Base de Rota, al mando de un vicealmirante español desde marzo de 2019.

Para la realización de todas las misiones encomendadas y hacer frente a las incidencias que surgieran durante el despliegue, la dotación de la fragata llegó a alcanzar los 229 miembros, que han contado con el apoyo embarcado de diferentes capacidades añadidas a las propias del navío, como ha sido un helicóptero; un vehículo aéreo no tripulado; un Equipo Operativo de Seguridad -EOS- de Infantería de Marina; así como un Estol de la Fuerza de Guerra Naval Especial -FGNE- o baterías del misil Mistral, dependiendo de la amenaza y el momento de la operación. A todo ello hay que significar que el servicio de Sanidad se vio reforzado en algunos momentos con el despliegue a bordo de cirujano, anestesista y traumatólogo; así como de una psicóloga.

La operación Atalanta comprende desde el mar Rojo, Golfo de Adén y Cuerno de África hasta la cuenca de Somalia y el océano Índico. Es una vasta superficie en la que los buques españoles se despliegan para luchar contra la piratería, para proteger el tráfico mercante y pesquero, especialmente aquellos del Programa Mundial de Alimentos; y para ser garante de seguridad marítima y estabilidad en la región, asegurando así el tránsito libre y seguro de buques.

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