El pasado día 11 de enero se ha cumplido un siglo y medio de la concesión de la corbata de la Real Orden de San Fernando, como Cruz Laureada colectiva, a la bandera del II Batallón del I Regimiento de Infantería de Marina -del que es heredero directo el Tercio del Sur de Infantería de Marina-, por los méritos contraídos en la acción del 27 de marzo de 1874, con motivo de la toma del caserío de Murrieta y la iglesia de San Pedro Abanto.
Dicha efeméride la ha destacado la Armada en sus canales de información, recordando que esta acción -que todos los años se recuerda con una parada militar en el Cuartel de Batallones de la Población Militar de San Carlos, en San Fernando, donde se encuentra basado el Tercio del Sur-, tuvo lugar durante la 3ª Guerra Carlista, iniciada dos años antes, el 21 de abril de 1872, cuando los partidarios del auto proclamado Carlos VII se levantaron en armas contra el Gobierno de Madrid pretendiendo imponer una nueva monarquía absolutista en España.
Tras dos años de guerra y, ante la falta de avances significativos en la campaña, el 21 de enero de 1874 las fuerzas carlistas del general Mendiry sitiaron Bilbao al objeto de rendir la plaza y utilizarla posteriormente en una negociación con los republicanos, de manera favorable a sus intereses dinásticos.
Ante esta situación, el gobierno liberal ordenó al Ejército del Norte, al mando del general Domingo Moriones y Murillo, el levantamiento de dicho asedio. Entre sus filas se encontraba el II Batallón del I Regimiento de Infantería de Marina, al mando del teniente coronel Joaquín Albacete y Fuster, el cual había partido hacia Santander desde San Fernando, vía ferrocarril, el 27 de enero de 1874.
Tras un primer fracaso inicial, acaecido el 24 de febrero, las fuerzas liberales se reorganizaron, y fue el propio general Francisco Serrano y Domínguez, entonces presidente del Gobierno, quien se pondría al frente del Ejército del Norte, compuesto por tres cuerpos de ejército que sumarían en torno a los 30.000 hombres y 50 cañones procedentes de toda la península. El batallón del teniente coronel Albacete y Fuster quedó integrado en la I brigada del II cuerpo de ejército, al mando del general Fernando Primo de Rivera y Sobremonte.
El 25 de marzo de 1874 se inició una nueva ofensiva por el valle de Somorrostro, apoyada por ocho navíos desde la mar. Tras dos días de duros combates y enormes bajas, los liberales aún no conseguirían levantar el asedio, por lo que entonces, en las primeras horas del 27 de marzo, el batallón del teniente coronel Albacete, a petición propia, ocupaba la vanguardia del ejército. En las horas siguientes, y cuando las fuerzas carlistas se empleaban a fondo para evitar el levantamiento del asedio, el batallón de infantes de Marina cargó a la bayoneta, perdiendo más de la tercera parte de sus fuerzas.
Casi un año más tarde, y tras el juicio contradictorio instruido acerca del particular, mediante una orden del 11 de enero de 1875 se concedió al II Batallón del I Regimiento de Infantería de Marina el derecho a ostentar en su Bandera la corbata de la Orden de San Fernando por el mérito contraído en dicha acción. Dicha concesión sería trasladada para su conocimiento a los capitanes generales de los departamentos de Marina y a todos los miembros del citado batallón, mediante una disposición del ministro de Marina, el Marqués de Molins, con fecha del 2 de febrero de 1875.
Esta corbata le sería impuesta a la Bandera del II Batallón en un acto solemne celebrado en la iglesia de Santa María de Castro Urdiales el 14 de abril de 1875.
Desde entonces, el Tercio del Sur es la única unidad de la Armada que ostenta en su Bandera esta distinción, que recompensa el valor heroico y las virtudes militares demostrados en combate, y que constituye la condecoración más importante concedida en tiempos de guerra.






