El buque-escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ ya navega buscando las cálidas aguas de Las Palmas de Gran Canaria, en lo que viene a ser su primera escala del 97 crucero de instrucción para los alumnos de tercer curso de la Escuela Naval Militar que acaban de iniciar.
Si la presencia y partida del bergantín-goleta en Cádiz siempre es un aliciente para gaditanos y visitantes, en esta oportunidad, contar en la brigada de guardiamarinas embarcados de la Princesa de Asturias ha supuesto que la ciudad y su Bahía vistieran sus mejores galas, a lo que se unió que la partida del buque contó con la presencia de los Reyes de España.
La jornada comenzó bien temprano, ya que los guardiamarinas asistieron a la misa que tradicionalmente la Armada celebra en la Iglesia Conventual de Santo Domingo antes de la partida del barco. Una vez concluyó el oficio religioso se formó la procesión de la brigada, cuyos miembros portaron a hombros en una parihuela y embarcaron a una réplica de la imagen de la Virgen del Rosario, ‘La Galeona’, que siempre iba a bordo de la nave capitana de las flotas españolas a América.
Poco antes del mediodía llegaban los Reyes al muelle gaditano. Allí departieron con las primeras autoridades civiles y militares y embarcaron en ‘Elcano’ tras recibir los honores de ordenanza a la voz y al cañón, cubriendo jarcias y vergas la dotación, sonando el himno nacional y disparándose las 21 salvas de ordenanza desde la batería de saludo que monta el navío a proa. En todo momento, los Reyes sintieron el fervor y cariño de las miles de personas que se encontraban desde primeras horas de la mañana en el puerto de Cádiz y sus inmediaciones, lo que no ocurrió en el caso de la ministra de Defensa, que en cada movimiento suyo por el muelle fue abucheada por el público presente.
Tras dirigirse SM el Rey a los guardiamarinas a bordo del buque comenzó la maniobra de zarpar del cantil. Los Reyes despidieron a la dotación, guardiamarinas y a la Princesa de Asturias desde el mismo muelle, viviéndose los lógicos momentos de emoción entre familiares y miembros de la dotación del ‘Elcano’.
Una vez pasada la Punta de San Felipe, el ‘Elcano’ embocó la Bahía de Cádiz acompañado por el patrullero ‘Vigía’ -P73-, donde habían embarcado previamente los Reyes y las primeras autoridades asistentes; el buque hidrográfico ‘Malaspina’ -A31-, donde se embarcaron los miembros de los medios de comunicación; y la fragata ‘Victoria’ -F82-, donde embarcaron las demás autoridades e invitados a toda la ceremonia. Debido a la intensa niebla reinante, no se pudo contar con las unidades de la Flotilla de Aeronaves de la Armada, como estaba previsto.
Alrededor del buque-escuela se fueron incorporando numerosas embarcaciones de diversa entidad procedentes de un buen número de clubes náuticos, particulares y de pescadores de la Bahía, que acompañaron al navío hasta que, pasado el faro de Las Puercas, ya emprendió la navegación de este 97 crucero de instrucción en absoluta soledad hasta el próximo puerto donde atraque, el de Las Palmas de Gran Canaria.
Reportaje gráfico: Casa Real, Armada Española, Ayuntamiento de Cádiz (Cata Zambrano) y redacción #dss











