Regresan los aviadores andaluces participantes en el ejercicio multinacional ‘Pitch Black26’ realizado en Australia

Han sido dos semanas de intensas operaciones aéreas realizadas en los cielos australianos, en las que han participado más de veinte países aliados. Estas maniobras han supuesto un gran esfuerzo logístico, y ha calibrado la alta capacidad expedicionaria del Ejército del Aire y del Espacio
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Los aviadores andaluces del Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (SEADA), del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) y el Ala 11 del Ejército del Aire y del Espacio (EA) (ejercitodelaireydelespacio.defensa.gob.es) que han participado en el ejercicio multinacional ‘Pitch Black26’, organizado por la Real Fuerza Aérea Australiana (airforce.gov.au), ya se encuentran en sus respectivas bases sevillanas del Acuartelamiento Aéreo de Tablada y de Morón de la Frontera.

Tras dos semanas de intensas operaciones, en las que han participado más de veinte países, la Agrupación Aérea Expedicionaria (AA-EXP) del EA en la que se han integrado los aviadores sevillanos ha cerrado su despliegue en la Base Aérea de Darwin, valorando con un balance altamente satisfactorio por el Ejército del Aire y del Espacio esta primera experiencia con países aliados y amigos en zona austral, consolidando su capacidad de proyección estratégica y su interoperabilidad en entornos multinacionales de alta intensidad.

Tal y como informó en su momento #dss, el ejercicio ha permitido a las naciones participantes desarrollar misiones diurnas y nocturnas en un espacio aéreo con procedimientos distintos a los habituales, incrementando significativamente su nivel de adiestramiento avanzado.

La participación española ha puesto de manifiesto la capacidad del Ejército del Aire y del Espacio para constituir una fuerza expedicionaria esencialmente proyectable, flexible y adaptable, capaz de integrarse con rapidez en estructuras operativas conjuntas y combinadas, además de ofrecer capacidad de sostenibilidad por medios propios lejos de las bases aéreas de origen.

Este despliegue ha asegurado la plena disponibilidad operativa de los cazas, gracias al empleo sistemático de aviones cisterna, elemento clave para garantizar el despliegue transcontinental y la autonomía de la fuerza durante todas las fases de la operación.

Durante el ejercicio, la AA-EXP ha demostrado su eficacia ejecutando de forma coordinada la cadena de fuego completa, desde el planeamiento de misión y la generación de fuerzas hasta la ejecución de efectos y el sostenimiento operativo.

Las tripulaciones de los Eurofighter (C16) del Ala 14 de la Base Aérea de Los Llanos, en Albacete, y del Ala 46, procedente de la Base Aérea de Gando, en Gran Canaria, han consolidado su adiestramiento en misiones aire-aire y aire-superficie, integrando procedimientos avanzados, empleo de armamento y coordinación con medios aliados.

Paralelamente, los equipos de los aviones de transporte y de reabastecimiento A400M y A330 MRTT -pertenecientes a las bases aéreas de Zaragoza y Torrejón de Ardoz, respectivamente-, han afianzado sus capacidades de lanzamiento de cargas, aterrizajes en pistas no preparadas, proyección estratégica y reabastecimiento en vuelo.

Por su parte, el personal del Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), junto con los medios del Centro Logístico de Armamento y Experimentación (CLAEX) y los que han desplazado el Grupo Móvil de Control Aéreo de Tablada, han garantizado la preparación de cargas, el levantamiento y control de campos no preparados, así como el sostenimiento integral de las operaciones.

Además, dando apoyo al EADA, personal del Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (SEADA), establecido en la Base Aérea de Morón de la Frontera, también en la provincia sevillana, desplazó a aviadores y técnicos de su plantilla, lo mismo que realizaría el Ala 11 de la misma base hispalense aunque, en esta oportunidad, sin desplegar alguna de sus unidades de combate.

Hay que destacar que los apoyos logísticos y técnicos han sido determinantes para asegurar la seguridad, continuidad y eficacia de todas las actividades desarrolladas desde la base avanzada. De hecho, hay que recordar que tanto las navegaciones aéreas de ida como de regreso representaron uno de los mayores retos para la agrupación expedicionaria. Sólo la vuelta ha supuesto seis días de desplazamiento con escalas en Malasia y Omán.

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