Arrestado en Melilla un presunto ‘depredador’ sexual de menores por redes sociales

La investigación ha llevado casi dos años de gestiones hasta culminar con la detención, y al individuo se le imputan tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años de edad por vías telemáticas, once delitos de ciberacoso a menores, corrupción de menores, tenencia y distribución de pornografía infantil, además de varios ilícitos más contra la intimidad por captar imágenes no consentidas de ciudadanas en la vía pública
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Agentes de la Policía Nacional han detenido en la ciudad autónoma de Melilla a un varón de 40 años de edad, como presunto responsable de tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años de edad por vías telemáticas, once delitos de ciberacoso a menores -conocido en el argot policial como ‘child grooming’-, corrupción de menores, tenencia y distribución de pornografía infantil, además de otros ilícitos contra la intimidad por captar imágenes no consentidas de ciudadanas en la vía pública.

Hasta el esclarecimiento de todos estos delitos la investigación policial ha llevado varios meses.

Investigadores del Grupo de Menores (GRUME), en estrecha colaboración con la Unidad de Delitos Tecnológicos, ambas de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía en Melilla (policia.es), llevaron a cabo una minuciosa investigación de casi dos años de duración, que ha culminado con el ingreso en prisión preventiva de un individuo acusado de múltiples y graves delitos de índole sexual contra menores a través de internet.

El detenido trabajaba en distintos bares y cafeterías de Melilla, y se amparaba en el supuesto anonimato que le ofrecían las redes sociales para captar y extorsionar a sus víctimas. Tras año y medio de pesquisas y el análisis de más de un millón de archivos, la Policía Nacional ha constatado que el material sexual de al menos una víctima melillense fue distribuido en redes de explotación infantil de once países.

El origen de la denominada operación ‘Sirena II’ se remonta a enero del pasado año, cuando dos menores en situación de especial vulnerabilidad realizaron dos denuncias que provocaron la intervención del Grupo de Menores de la Policía Nacional en aquella localidad. Los agentes encargados del caso iniciaron entonces un intenso trabajo de campo -toma de declaraciones, reconocimientos y cotejo de datos-, que desveló el ‘modus operandi’ del sospechoso de las denuncias.

De este modo, averiguaron que el individuo utilizaba perfiles falsos en las redes sociales bajo la apariencia de una mujer. Mediante un lenguaje cariñoso y cercano, se ganaba la confianza de las menores para indagar en su actividad sexual y solicitarles fotografías e imágenes íntimas.

Una vez obtenido este material, el agresor introducía en la relación su perfil real de usuario para continuar el contacto. A partir de ese momento, iniciaba una fase de extorsión pura, exigiendo material explícito de mayor contenido sexual e, incluso, ofrecía dinero o regalos a cambio de mantener relaciones sexuales virtuales.

La primera víctima aportó un dato clave, al señalar que varias de sus compañeras estaban sufriendo el mismo acoso. Aunque la menor entregó su propio teléfono móvil gravemente dañado, tras intentar destruirlo presa del pánico, los especialistas del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Jefatura melillense lograron reparar y reconstruir el terminal.

Siguiendo estrictos protocolos informáticos, los agentes recuperaron la información residual y rastrearon el correo electrónico y las líneas telefónicas vinculadas a la cuenta fraudulenta de la red social Instagram. Esta primera fase de la operación culminó con la plena identificación y la detención inicial del sospechoso en diciembre pasado, momento en el que se autorizó la entrada y registro de su vivienda, donde se incautaron dos teléfonos móviles y múltiples soportes de almacenamiento digital.

Una segunda fase de la operación supuso un reto técnico de una mayor envergadura para los investigadores. Durante meses, los agentes y técnicos policiales llevaron a cabo el visionado y análisis detallado de más de 500.000 imágenes y vídeos, además de más de un millón de archivos de conversaciones procedentes de plataformas como Facebook, Messenger, Snapchat, WhatsApp, Instagram y Telegram.

El cruce de datos con fuentes abiertas y bases policiales permitió identificar a once menores de edad como víctimas directas en distintos puntos del país, además de otras aún sin identificar. Todas ellas, al ser oídas en declaración, ratificaron punto por punto la veracidad de los hechos. Los investigadores localizaron hasta 23 nombres de usuario en Instagram utilizados por el mismo investigado, cinco de ellos de mujeres supuestamente adolescentes.

El salto internacional de la investigación se produjo al coordinarse con la Sección de Protección de Menores de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional. Tras remitir el material intervenido en los dispositivos del detenido, se confirmó que las imágenes de una de las menores de Melilla ya habían sido registradas de forma anónima en la Base de Datos Internacional de imágenes y videos sobre Explotación Sexual de Niños (ICSE) de la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) (interpol.int).

La trazabilidad del material gráfico confirmó que los archivos robados a la menor melillense circulaban por las redes criminales de medio mundo.

De este modo, se han encontrado en Suiza -detectados por primera vez en marzo de 2023 en Instagram y posteriormente en TikTok en junio del mismo año-; Portugal y Eslovenia -localizados en canales de Telegram y registros policiales a finales de 2023 y 2024-; y en varios países de Hispanoamérica -incautado este material en teléfonos vinculados a la pederastia en Argentina, Uruguay y Chile (donde los analistas forenses la catalogaron preliminarmente como «posiblemente española»)-.

También se han hallado archivos robados a la menor de Melilla en Alemania, Francia y Canadá -identificados en terminales decomisados y reportes oficiales del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) (missingkids.org)- entre 2025 y principios de 2026; así como también en Brasil -detectados en febrero de 2026 y distribuidos activamente en la plataforma Reddit-.

Los informes de la Unidad Central de Ciberdelincuencia resultaron determinantes para la Fiscalía, ya que probaron que el detenido poseía los archivos originales desde el año 2022, una fecha anterior a cualquier detección internacional. Los expertos recuerdan que una vez que este material entra en los canales de tráfico ilegal, su difusión aumenta de forma exponencial y se pierde el control de su alcance.

La explotación definitiva de esta segunda fase operativa se ejecutó en junio pasado, procediéndose a una nueva detención del individuo por el grueso de los cargos acumulados. Tras ser puesto a disposición de la autoridad judicial competente, ésta decretó su inmediato ingreso en prisión preventiva sin fianza; no obstante, la investigación continúa abierta para la identificación del resto de las víctimas.

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