Permitían el consumo de estupefacientes en su casa y delante de sus hijos, dos de ellos, menores de edad

Las ventas de las drogas se realizaban en presencia de los tres hijos de dos de los detenidos, permitiéndose incluso el consumo de las sustancias en el propio domicilio en el que residían los adolescentes
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Efectivos de la Guardia Civil, destinados en el Puesto Principal de Chiclana de la Frontera, perteneciente a la Comandancia del Instituto Armado en Cádiz (guardiacivil.es), han desarticulado un punto de venta de drogas muy activo que se había instalado en una barriada de la localidad chiclanera. En el operativo se han detenido a tres personas, como presuntas responsables de este punto de venta y consumo de estupefacientes, y se ha emitido una orden requisitoria para la detención de una cuarta persona, que permanece en paradero desconocido.

Se da la circunstancia de que dos de las personas detenidas eran los padres de los tres adolescentes que vivían en el inmueble, dos de ellos aún menores de edad, y permitían el trapicheo en la propia vivienda, donde se consumían y vendían estas sustancias, por lo que la Guardia Civil ha puesto en conocimiento de las autoridades competentes la situación de grave riesgo para la salud en la que se encuentran los menores.

Los hechos ocurrieron tras tener conocimiento los guardias civiles del Área de Investigación del Puesto de Chiclana de que en la populosa barriada de El Pilar se había instalado un punto de venta de estupefacientes muy activo, y al que se desplazaban numerosos adictos para comprar sus dosis. Ello había generado entre los vecinos de la zona un creciente malestar por los hurtos y pequeños hechos delictivos que estaban minando la convivencia del barrio.

Tras realizar numerosas vigilancias y servicios encaminados a la comprobación de los hechos, los agentes pudieron determinar que en un domicilio de la mencionada barriada se focalizaba el ir y venir de conocidos toxicómanos de la localidad, que entraban y salían adoptando ciertas medidas de seguridad que respondían a un patrón determinado, como si estuviesen aleccionados por alguien de cómo proceder antes de acceder a la vivienda vigilada.

Las vigilancias realizadas, así como las incautaciones realizadas en los primeros compases de la investigación, provocaron que el patrón de conducta de los compradores cambiara de manera radical, tomando nuevas precauciones al entrar en el domicilio, pasando más tiempo en el interior del mismo y, a la salida, su comportamiento era a todas luces el de una persona que acababa de consumir, no portando además a la salida sustancia alguna.

Todas las investigaciones realizadas permitieron desentrañar que, detrás de este punto de venta, se encontraría una pareja, que residía en el domicilio con sus tres hijos adolescentes, uno de ellos recién adquirida su mayoría de edad. Esta pareja estaría auxiliada por otros dos varones en distintas tareas relacionadas con los hechos investigados, por lo que en atención al reparto de tareas, papeles desempeñados y conexión espacio-temporal, se ponía de manifiesto que se trataba de un grupo criminal dedicado al tráfico de drogas a nivel de ‘menudeo’.

Tras obtener el correspondiente mandamiento de entrada y registro, los guardias civiles lo llevaron a cabo, incautándose 23’29 gramos de cocaína; 6’14 gramos de heroína; otros 33’48 gramos de hachís; 5 dosis de ‘rebujito’ -mezcla de heroína con cocaína-; una báscula de precisión; 555 euros en efectivo; y dos defensas eléctricas de aturdimiento de gran potencia. Por todo ello, se les han imputado a los detenidos de tenencia ilícita de armas, aparte del delito de tráfico de drogas y el de pertenencia a grupo criminal.

Además de estas detenciones se llevó a cabo otra detención sin registro domiciliario del tercero de los cuatro integrantes del grupo criminal, no localizando hasta el momento al cuarto, por lo que se ha emitido una requisitoria de búsqueda y detención contra esta persona.

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