La Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz ha ofrecido datos sobre la desarticulación de un activo clan familiar afincado en la localidad de Medina Sidonia, que utilizaba sus propios domicilios como ‘narcopisos’ y lugar de consumo de estupefacientes para toxicómanos. Se considera que la organización ha sido desmantelada, tras la detención de seis miembros de la familia y la investigación abierta a un séptimo integrante, todos ellos reincidentes por los mismos hechos ocurridos en el pasado mes de junio. De los detenidos, tres ya han pasado a prisión.
El Instituto Armado (guardiacivil.es) sostiene que la organización estaba perfectamente estructurada y con un claro reparto de tareas como vigilancia, elaboración, envasado, venta directa desde el domicilio y funciones de ‘telecoca’. La estructura familiar se basaba en una vivienda situada en pleno núcleo urbano de Medina Sidonia, que se encontraba abierta para la venta y consumo de sustancias estupefacientes las 24 horas del día, y donde se registraban visitas constantes de toxicómanos y numerosos altercados ante el paso de menores que se dirigían a los centros escolares se las inmediaciones, y por la convivencia diaria con el vecindario del entorno.
En la entrada y registro en el domicilio se intervinieron 65 dosis de cocaína mezclada con heroína, preparadas las posturas para su distribución, además de cocaína pura, heroína, hachís, marihuana, dinero, armas blancas, así como útiles necesarios para la elaboración, envasado y consumo de estas sustancias.
Toda la investigación comenzó hace varios meses, cuando agentes adscritos al Puesto de la Guardia Civil en Medina Sidonia tuvieron conocimiento de la existencia de varias viviendas del núcleo urbano de la localidad que pudieran estar siendo utilizadas como ‘narcopisos’, debido a la gran afluencia de toxicómanos que visitaban estos domicilios y los numerosos altercados que protagonizaban los integrantes del clan familiar con los compradores que frecuentaban estas viviendas.



Durante meses se estuvieron realizando arduas investigaciones y vigilancias discretas que se tornaban en bastante complejas, ya que la organización tenía instalado un sistema de vigilancia en los exteriores de los domicilios para controlar la presencia policial.
En estas investigaciones los agentes pudieron comprobar cómo la organización criminal estaba compuesta por un activo clan familiar de 6 personas, afincados en la misma localidad, donde los domicilios empleados para estas labores ilícitas estaban relacionados entre sí y en el que todos los integrantes se coordinaban asumiendo cada uno un papel para desempeñar unas funciones específicas.
Del mismo modo, los agentes constataron que las viviendas eran frecuentadas durante las 24 horas del día por un constante trasiego de toxicómanos, que acudían a comprar sus dosis, bien de heroína, cocaína o hachís, que incluso podían ser consumidas en el interior de los domicilios. Todo ello generó una gran alarma social entre los vecinos de la localidad, que presenciaban constantemente numerosos altercados y agresiones que se producían ante menores de edad mientras éstos se dirigían a los colegios cercanos, y con los vecinos de los alrededores a los inmuebles, que convivían día a día con esta situación.
Además, se constató que el ‘modus operandi’ de esta organización consistía en la elaboración, envasado y venta directa de las dosis de droga desde el mismo domicilio, donde se les facilitaba el consumo del estupefaciente a los toxicómanos para no ser detectados en la vía pública por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Del mismo modo, empleaban el método conocido como ‘telecoca’ a domicilio, cuando uno de los integrantes de la organización se encargaba del reparto de la droga a domicilio o en lugares públicos a clientes habituales.
Ya en el pasado mes de junio se realizó un primer registro en uno de los domicilios implicados, donde se incautó cocaína, heroína, hachís y marihuana, además de numerosas armas blancas y otras prohibidas que los moradores utilizaban para evitar los robos en el interior de los domicilios o defenderse cuando éstos trasportaban las sustancias de un domicilio a otro. Pero la investigación siguió realizándose hasta culminar hace escasos días con un nuevo operativo.
La explotación culminó a finales de octubre cuando se realizó una nueva entrada y registro en otro de los domicilios relacionados por los mismos hechos, donde se intervinieron 65 dosis de cocaína mezclada con heroína; cocaína pura; hachís; y marihuana; dinero en metálico distribuido en billetes de diverso valor; uniformes de Policía Local; armas blancas; y varios efectos e instrumentos utilizados para la elaboración, envasado y consumo de estupefacientes.



