La Guardia Civil lleva adelante en las últimas semanas una campaña de vigilancia y control de la pesca furtiva del atún rojo en los puertos pesqueros y deportivos de la comarca del Campo de Gibraltar. Ello ha supuesto que, de momento, se hayan aprehendido más de 750 kilogramos de atún rojo que habían sido pescados de manera ilegal en aguas cercanas al Estrecho de Gibraltar.
Cabe destacar la aprehensión llevada a cabo en el puerto de Tarifa (puertosdeandalucia.es) por agentes adscritos al Puesto Principal tarifeño, perteneciente orgánicamente a la Comandancia de la Guardia Civil en Algeciras (guardiacivil.es). Allí, los agentes de servicio han aprehendido 21 piezas de atún rojo que habían sido pescadas de forma ilegal.
Este tipo de aprehensiones se produce al dar cumplimiento la Guardia Civil a la Resolución dictada por la Dirección General de Ordenación Pesquera y Agricultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (mapa.gob.es), por la que se prohíbe temporalmente la pesca del atún rojo (thunnus thynnus); por lo que el Instituto Armado ha intensificado en las últimas semanas la vigilancia de la pesca recreativa en la zona del Estrecho de Gibraltar.
Para ello, los agentes han establecido numerosos operativos en el litoral de la comarca campogibraltareña, orientados a detectar cualquier tipo de actividad relacionada con la captura ilegal de este tipo de piezas.
Fruto de uno de estos operativos fue el caso reseñado de la recuperación de 21 piezas de atún rojo que habían sido capturadas de forma ilegal, y que estaban cargadas en el interior de una furgoneta en el puerto tarifeño. La aprehensión se produjo cuando el conductor del vehículo intentaba salir del recinto portuario con las capturas.
Cabe reseñar que los ejemplares de atún rojo del Atlántico se han convertido en los últimos años en piezas muy codiciadas por los distintos sectores de restauración y comercios de pescadería, debido a sus valoradas propiedades gastronómicas y su elevado precio de mercado, de ahí a su pesca ilegal.
En todos los casos, los guardias civiles levantaron las correspondientes actas de denuncias, procediendo a la aprehensión de los ejemplares, que serían posteriormente entregados al Banco de Alimentos en la comarca.



