La Policía Nacional ha llevado a cabo en Sanlúcar de Barrameda una importante actuación que ha culminado con la detención de cuatro individuos integrantes de un conocido clan familiar asentado en las Tres Mil Viviendas de la ciudad de Sevilla, como presuntos responsables del brutal ataque con armas de fuego y posterior secuestro ocurrido el pasado 28 de junio en la desembocadura del río Guadalquivir, a la altura del barrio sanluqueño de Bajo de Guía. Se les acusa de los delitos de tentativa de homicidio y detención ilegal, que en este caso se agravan por el hecho de que se cometieran a plena luz del día y en un entorno turístico.
Los hechos investigados se remontan a la tarde de aquel día, cuando dos motos de agua ocupadas por dos individuos cada una se aproximaron a una embarcación recreativa en la que viajaban cinco personas. Sin previo aviso, los ocupantes de las motos de agua realizaron varios disparos con arma de fuego, atentando directamente contra los tripulantes de la embarcación. Uno de ellos, al verse alcanzado, se arrojó al agua para salvar su vida, siendo secuestrado por los agresores, que lo arrastraron hasta la orilla y lo golpearon violentamente.
Hay que significar que el ataque se produjo en una zona de alta concentración de bañistas y embarcaciones recreativas, generando una grave situación de peligro para numerosos ciudadanos y provocando una gran alarma social en toda la localidad sanluqueña.
La investigación, dirigida por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 4 de los de de Sanlúcar de Barrameda, ha sido desarrollada de forma conjunta por la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría en Sanlúcar de Barrameda y la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Comisaría en Cádiz (policia.es) junto a efectivos de otras unidades especializadas como GOES, UPR, GOR y guías caninos, y ha permitido identificar plenamente a los autores.
Se trata de un violento clan familiar, con antecedentes por hechos similares, incluyendo un intento de atropello a la misma víctima el pasado año. Durante el periodo veraniego, los implicados se habían trasladado a Sanlúcar, donde se ocultaban y guardaban las motos acuáticas utilizadas en el ataque. Gracias a las labores de investigación, los agentes pudieron localizar tres domicilios empleados por el grupo, que fueron registrados de forma simultánea.
Durante la operación se ha procedido a la detención de cuatro personas, a la intervención de las dos motos acuáticas empleadas en el tiroteo y a la incautación de aproximadamente 25.000 euros en efectivo.



